Le advierte de que solo el conjunto de los españoles puede decidir “sobre cuestiones consustanciales a la soberanía nacional”. “Solo en el pueblo español reside la soberanía nacional legitimada para tomar esa decisión porque nadie puede gobernar contra la voluntad de la inmensa mayoría de los españoles”.

“Nunca aceptaremos hechos consumados que se extralimiten de las leyes democráticas que entre todos nos hemos dado”.

Asegura que “nunca unos presupuestos costaron tanto a una democracia”. “Nunca llegó a tanto la debilidad de un Gobierno arrodillado ante el chantaje y la arbitrariedad. Nadie le ha votado para esto”.

Apuesta por el diálogo como fórmula para dirimir diferencias pero con la condición sine qua non de que se sitúe dentro del “perímetro” del Estado de Derecho.

Afirma que el PP utilizará todos los recursos democráticos a su alcance “para que prevalezca el interés general y ningún catalán se sienta discriminado en su tierra”.

Recalca que su partido exigirá “transparencia, rendición de cuentas y saber hasta el último detalle de lo hablado” en cada una de las reuniones mensuales de la mesa de negociación.

El PP se compromete a revocar cualquier prebenda al independentismo cuando llegue de nuevo al Gobierno.

Remarca que Sánchez “consumó la más grave autoenmienda que se recuerde de ningún dirigente político y se sentó en una mesa de claudicación a espaldas de los controles del Parlamento, a hurtadillas de los contrapesos del Estado de Derecho y cara a cara con el lugarteniente de Puigdemont”.

“Estamos ante un fraude político, un embuste legal y un desfalco de la soberanía que no vamos a tolerar”.

Destaca que ayer tuvo lugar “la primera reunión de una mesa de negociación, más propia de la firma de un armisticio entre dos jefes de Estado de países beligerantes”.