El acuerdo ha sido firmado en por el vicepresidente del BEI, , y el presidente de Adif Alta Velocidad, .

El proyecto, que se encuentra actualmente en fase de ejecución, ha contado con la financiación del BEI desde su fase inicial a través de los préstamos facilitados en los años 2012 y 2013 por un volumen total de 1.400 millones de euros.

Se trata de unas de las más importantes tanto por parte de Fomento como del BEI para mejorar la calidad de las conexiones ferroviarias entre las capitales vascas, entre Madrid y y entre España y Francia.

El proyecto forma parte además de la red básica transeuropea de transporte (TEN-T), en particular del denominado Corredor Atlántico que conecta la Península Ibérica con Centroeuropa.

En concreto, la financiación firmada hoy permitirá la construcción de unos 160 kilómetros de nueva línea de alta velocidad entre , y , así como la adecuación del ramal de línea convencional existente entre San Sebastián y la frontera francesa (unos 17 km) para uso mixto (convencional y alta velocidad).

El proyecto incluye, además, la remodelación, adaptación y nuevos accesos para la alta velocidad de las estaciones de Vitoria, Bilbao y San Sebastián. Estas nuevas conexiones de alta velocidad transcurren en un trazado complejo, con más de 80 kilómetros en túnel y 25 kilómetros en viaducto.

La nueva línea se ha diseñado para una velocidad de 250 kilómetros por hora, lo que reducirá la duración del viaje de Madrid a San Sebastián o Bilbao de las aproximadamente 5 horas actuales a unas 3 horas y media y, una vez completado el tramo --Vitoria, se llegará en 2 horas y media.

Además del ahorro en el tiempo de viaje, el proyecto tendrá también un impacto positivo en el medio ambiente, puesto que redundará en una reducción de los desplazamientos por carretera y, por tanto, de las emisiones contaminantes asociadas. Se prevé que más de 7 millones de personas usen estás nuevas líneas de alta velocidad en su primer año de funcionamiento.

El proyecto también contribuirá a la creación de empleo, ya que, durante la fase de ejecución, la generación temporal de empleo se estima en cerca de 40.000 personas y, una vez operativas, las nuevas líneas de alta velocidad requerirán la contratación de 400 personas para su explotación y mantenimiento.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) es la institución de financiación a largo plazo de cuyos accionistas son sus Estados miembros. El BEI facilita financiación a largo plazo a proyectos de inversión viables con el fin de contribuir al logro de los objetivos de la política de la UE.