En su intervención, Pedro Sánchez ha afirmado que desafíos como el cambio climático, la creciente desigualdad o la pobreza infantil requieren de dos pilares básicos como son el compromiso social y el progreso científico. Considera que la ciencia “es crucial” para los compromisos que España ha adquirido como país con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas . “No hay nada -ha manifestado- que podamos hacer respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible si no apostamos de forma inequívoca y contundente por la ciencia y por la innovación”. Los científicos “deben ser científicos, investigadores, profesionales al servicio de la ciencia, no héroes a los que póstumamente demos las gracias” después de largas carreras llenas de privaciones, ha añadido Sánchez.

El presidente considera “imprescindible” un gran pacto de Estado que permita ofrecer estabilidad a las políticas de ciencia, programas e inversiones y ha afirmado que uno de los momentos “más gratificantes” de su Gobierno ha sido el del consenso alcanzado en el al votarse de forma unánime la convalidación de las medidas urgentes en ciencia y tecnología que permitirán consolidar plantillas de los organismos públicos de investigación, poner en marcha el Estatuto del Personal Científico en Formación y simplificar el proceso administrativo para proyectos de investigación. Un acuerdo que, a juicio de Sánchez, dice mucho de las esperanzas que España tiene depositadas en sus investigadores y del respeto y la consideración unánime que merece su esfuerzo para la sociedad española en su conjunto.

El presidente ha abogado por este pacto porque, al igual que en la ciencia, los grandes logros exigen de planificación y de tiempo para el ensayo y error. “Puede que los ritmos de la ciencia no sean los mismos que rigen la política -ha manifestado- pero, precisamente por eso, la política no puede volver a dar la espalda a la ciencia nunca más”.

Impulsar la ciencia de forma urgente

Pedro Sánchez ha afirmado que España es un país “que llegó demasiado tarde a su encuentro con la ciencia” y al que le faltó interés por reconocer el talento que albergaba”, pero que “ha aprendido la lección”. Ha recordado cómo sus científicos y científicas “han dependido de la inspiración de un mentor, de un profesor o, simplemente, de un hombre bueno” y cómo muchos han tenido que marcharse a otros países para proseguir su carrera. “Hoy debemos ser más conscientes que nunca de la situación de la ciencia y de la urgencia de impulsarla”, ha manifestado.

La jornada “La Ciencia y la Agenda 2030” ha contado con la asistencia de directores de centros y organismos públicos de investigación, profesores y responsables de departamentos universitarios, así como con algunos de los mejores científicos predoctorales y postdoctorales contratados gracias a los programas de formación de personal investigador y de los programas Ramón y Cajal y , todos ellos de la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

En este encuentro han intervenido cuatro investigadores. En primer lugar, , presidenta del (CSIC), química, experta en materiales de carbono e investigadora en el uso del grafeno en biomedicina y almacenamiento de energía. También , directora del lnstituto de , especialista en cardiología e investigadora clínica del Sistema Nacional de Salud, quien ha hablado de la investigación sanitaria.

También han participado dos investigadores del CSIC. Teresa Valdés-Solís, ingeniera química y doctora en tecnologías del medio ambiente, que es además la cara visible del proyecto 11 de febrero, que tiene como objetivo visibilizar el trabajo de las científicas, crear roles femeninos en los ámbitos de la ciencia y la ingeniería y promover prácticas que favorezcan la igualdad de género en el ámbito científico. En su intervención se ha centrado en la igualdad y las vocaciones en niñas relacionadas con las conocidas como “disciplinas STEM”, es decir, las relacionadas con la ciencia, la tecnología, las ingenierías y las matemáticas.

Por su parte, Pablo Rodríguez Ros, licenciado en Ciencias Ambientales con premio extraordinario fin de carrera, Máster en Cambio Global e investigador predoctoral en el Instituto de Ciencias del Mar de , se ha centrado en el cambio climático.