Para el secretario general de CCOO, el desarrollo de la economía tiene dos vectores, que son la naturaleza y la sociedad, pero no puede seguir desarrollándose a costa de éstos, por eso el desarrollo tiene que ser poliédrico, es decir, que se ejecute de forma paralela en la esfera económica, la social y la medioambiental.

Fidalgo destacó que a los antiguos portavoces de la naturaleza eran los ecologistas, pero ahora se ha sumado el movimiento obrero, lo que supone un cambio muy importante porque va a provocar que la “idea motora del siglo XIX sea el reconocimiento del derecho de la naturaleza a preservar sus recursos, ya que es fuente de vida, del mismo modo que en el siglo XX lo fueron el feminismo y el sindicalismo.

La lucha contra el cambio climático es una prioridad en las agendas del sindicalismo internacional. Las consecuencias del proceso en marcha de cambio climático afectan ya de forma negativa a las condiciones de vida de los trabajadores y al bienestar de las sociedades a las que pertenecen. No actuar con urgencia para frenar este proceso podría comprometer seriamente la salud del planeta y las posibilidades de desarrollo de las generaciones presentes y futuras.

Las repercusiones sobre el empleo y la cohesión social son preocupaciones fundamentales del movimiento sindical. Por ello, Los sindicatos europeos e internacionales centran sus esfuerzos en consolidar un diálogo social vinculado a las estrategias de lucha contra el cambio climático, con el fin de anticiparse a los posibles efectos negativos desde el punto de vista socioeconómico e identificar actividades alternativas generadoras de empleo estable, como las energías renovables y otras energías limpias.

Políticos, sindicalistas y especialistas han participado en las distintas ponencias y mesas redondas sobre el cambio climático, la economía, los recursos hídricos, las estrategias de lucha contra el cambio climático, sus impactos en los sectores productivos y la sociedad en general.

La Confederación Sindical Internacional (CSI), cuyo máximo representante es su Secretario General, Guy Ryder, representa a 168 millones de trabajadores de 155 países y territorios y cuenta con 311 organizaciones sindicales afiliadas. Tiene presencia en Europa, África, Asia y América. Su cometido fundamental es promover y defender los derechos e intereses de los trabajadores mediante la cooperación internacional entre sindicatos, realizar campañas mundiales y abogar por ellos ante las principales instituciones mundiales.

La Confederación Europea de Sindicatos (CSE) está encabezada por su Secretario General, John Monks y está formada por las Confederaciones Sindicales Nacionales de 36 países europeos y cuenta con 60 millones de afiliados. Trata de promover los intereses de los trabajadores europeos y representarles en las instituciones europeas.