El PSOE ha denunciado hoy que el balance de la aplicación de la reforma laboral del PP, cuando se cumplen 6 años de su entrada en vigor, es una combinación de “bajos salarios, empleos precarios, empleos temporales, estacionales y a tiempo parcial”, que está provocando el “empobrecimiento de trabajadores y familias”, “un aumento de las desigualdades y del riesgo de pobreza” y efectos negativos sobre las cuentas de la Seguridad Social y, por lo tanto, sobre el sistema Público de Pensiones.

Así lo ha asegurado el secretario de Empleo y Relaciones Laborales, Toni Ferrer, durante una rueda de prensa en Ferraz, junto a la secretaria de Igualdad, Carmen Calvo, tras una reunión de trabajo de los responsables y miembros de la Ejecutiva de los diez acuerdos de país que está impulsando el PSOE.

Ferrer ha señalado que para los socialistas “es fundamental derogar de manera total la reforma laboral del 2012 para restablecer derechos, recuperar un sistema de negociación colectiva fuerte y equilibrado, fomentar la estabilidad en el empleo y la inserción laboral de los jóvenes suprimiendo el contrato de formación y aprendizaje, las prácticas no laborales y la figura del becario”.

A su juicio, “la mejor forma de saber lo que realmente perseguía la reforma laboral del PP es remitirse a unas declaraciones que hizo el ministro de Economía, , al entonces presidente del Eurogrupo, ”. “Le dijo que iba a ser una reforma muy agresiva, que iba a flexibilizar la negociación colectiva y que iba a reducir las indemnizaciones por despido”.

En definitiva-dijo Ferrer- y al margen de los objetivos “públicos” de la reforma, “estaba claro que lo que perseguía esta reforma era producir en España una devaluación salarial, una transferencia de rentas desde los trabajadores y sus familias hacia las rentas de las empresas” y “la verdad es que lo consiguió”. Así, se ha producido el “empobrecimiento de trabajadores y familias” y “un aumento de las desigualdades y del riesgo de pobreza”.

El dirigente del PSOE recordó también que en la primera etapa de la reforma “se destruyó más empleo que el que se había producido entre 2008 y 2012” y a día de hoy tampoco ha conseguido reducir la temporalidad, “al contrario, estamos en el 26,5%de tasa de temporalidad, los líderes europeos”.

Junto con la temporalidad, Ferrer denunció que la principal consecuencia de la reforma laboral es el empleo precario que se está creando, ya que con ella aparecen dos fenómenos singulares: la parcialidad, algo que afecta sobre todo a las mujeres, y los contratos de cada vez más corta duración.

Asimismo, el responsable de Empleo señaló que la reforma ha provocado también “desregulaciones de materias que estaban pactadas en los Convenios colectivos, como los salarios, las jornadas, o la calificación profesional”. Fruto de ello, se genera una situación muy preocupante -explicó- que es que “en 2017 se han producido 157 millones de horas ilegales, es decir, horas que no con compensadas económicamente ni con tiempo de descanso y no cotizan a la Seguridad Social. “Un caso claro y evidente de fraude laboral” y que hace que “la Seguridad Social ha dejado de ingresar en 2017 2.000 millones de euros por horas ilegales”.

Además, Toni Ferrer explicó que el PSOE aboga por un nuevo Estatuto de los Trabajadores, en el que se incluyan elementos como la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres para conseguir la igualdad salarial, la igualdad de oportunidades y de trato. “Un nuevo Estatuto-añadió- que debe surgir del diálogo social y que debe dar respuesta las nuevas realidades que han surgido en el ámbito del trabajo”.

Por su parte, Carmen Calvo aseguró que esta reforma laboral es “el verdadero programa ideológico de la derecha española” y “lo único en lo que Rajoy y De Guindos han cumplido a rajatabla”, provocando un “destrozo inmenso” sobre “los derechos adquiridos de los trabajadores y trabajadoras” y en las clases medias de este país.

Informe letrados del Parlament

También ha respondido Carmen Calvo a preguntas sobre el informe de los letrados del Parlament de Cataluña, según el cual la cuenta atrás para la investidura no ha empezado. Tras manifestar su “respeto” a “esa interpretación legal y reglamentaria”, Calvo ha señalado que, transcurridos cien días tras las elecciones, “lo importante es que haya gobierno en Cataluña”, y que son “los partidos que tienen mayoría para gobernar Cataluña” quienes “tienen que ponerse e ello ya”.

Insistió en que “el campo independentista tiene mayoría suficiente para que Cataluña tenga ya una presidente o presidenta y un gobierno trabajando en lo que importa. Se han producido unas elecciones con un resultado que todos aceptamos y aquí no conviene tardar ni un minuto más”; por lo que “quien puede, tiene que proceder ya” para “tener un presidente/a viable, constitucional y eficiente para afrontar los problemas que ellos mismos le han creado a Cataluña, y de paso, para liberar de una parte importante la política española hacia objetivos en los que verdaderamente nos va la calidad de nuestra democracia, y que tienen que ver con la derogación de la reforma laboral que haremos en cuanto podamos, porque eso sí que tiene que ver con la realidad de nuestro país, y aquí ya hay demasiada gente fugada de la realidad”.

El PP y las privatizaciones

Respecto a la medida aprobada hoy por el para incentivar los planes de pensiones privados y la mención a la necesidad de ahorrar que ayer hizo Rajoy, Calvo señaló que esto es “un círculo vicioso que ya conocemos. El mantra constante del PP: privaticemos todo lo que podamos, llevemos a los negocios privados los derechos fundamentales”.

A su juicio expresiones como las del presidente del Gobierno nos retrotraen muchos años atrás y ponen en cuestión derechos fundamentales y protegidos, como son la Educación y el sistema público de pensiones, al tiempo que conducen a “privatizar derechos, montar negocios y sacar rendimientos”. Pero además “¿quién puede ahorrar?”, se preguntó Calvo. Todo “nos suena a un intento nefasto de provocar inseguridad a la gente sobre sus jubilaciones, echando más leña al fuego”.

Prisión permanente revisable

En el día en el que el Consejo de Ministros ha analizado el contenido de un anteproyecto de ley para ampliar los supuestos de aplicación de la prisión permanente revisable, explicó que el PSOE no ha cambiado de posición, y sigue rechazando esta figura. “Nosotros –dijo- no hacemos política aprovechándonos de situaciones desgraciadas, y menos en un asunto como es la revisión del Código Penal, eso lo están haciendo otros. Y no lo hacemos porque tenemos una de las legislaciones penales más rígidas y duras de Europa”, añadió.

Denunció que esta iniciativa “sea lo único que se le ocurre hacer a Rajoy” ante el “cúmulo de situaciones injustas, desigualdades, inseguridad y pobreza” que vive mucha gente en nuestro país; lo que demuestra que “el Gobierno no solo está paralizado y sin respuesta”, sino que “vamos mal”. Explico que al PSOE lo que le preocupa es “prevenir”, dotando de “medios suficientes a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado” y abogó por “cumplir la Constitución entera, en todas sus partes y artículos mientras que no la reformemos”; recordando así que nuestra Carta Magna “prohíbe una cadena perpetua de facto y dice que el sentido de las penas es la reinserción y no la venganza”.

“Comprendemos los sentimientos y las situaciones durísimas” que viven padres, madres y familiares de víctimas que reclaman ese endurecimiento, dijo Carmen Calvo, pero “creemos que así ni se mejora, ni se resuelve, ni se ataja una circunstancia como esta. Entre otras cosas, porque los países que tienen incluso pena de muerte no tienen índices de seguridad como los nuestros”, y consideró “inaceptable” que algunos partidos hayan decidido hacer de ello un uso político.

Reforma de la ley electoral

Preguntada por la reforma de la ley electoral que esta semana han reclamado Ciudadanos y Unidos Podemos, la dirigente socialista señaló que “nos gustaría hablar con ellos de la reforma laboral y del problema de las pensiones”, y ha lamentado que la “nueva política” solo quiere hablar “de cuantos sillones creen que les tocan o les pueden corresponder”.

Explicó que en el Congreso ya hay una comisión específica en la que “hablar todos” de la reforma electoral, y que los socialistas “queremos hablar” en ella “con todo el mundo, porque puede que afecte a la Constitución”. Además, se mostró partidaria de abordar otras cuestiones más allá de la proporcionalidad, “que no solo tiene que ver con la población, sino también con la estructura natural de nuestro país”, como son las listas cremallera.