ha afirmado que, tras dos años participando en las reuniones del Consejo Europeo, y a tenor de lo que conocía por otros jefes de Estado y de Gobierno, desde octubre de 2008 la “zozobra y el desasosiego” planeaban sobre todas y cada una de las reuniones.

Esta percepción, según el presidente del Ejecutivo, ha cambiado a partir del último Consejo de los pasados días 19 y 20 de diciembre: “Se terminaba el año con expectativas radicalmente distintas y con la palpable sensación de que comenzábamos un tiempo nuevo”, ha asegurado.

A ello han contribuido, según Rajoy, los avances en la política común de seguridad y defensa, que se evaluarán en el próximo Consejo Europeo de junio, o en política económica y social. En este capítulo ha señalado que el Estudio Prospectivo Anual afirma que, “aunque la recuperación sigue siendo incipiente, las perspectivas económicas son globalmente más positivas”.

En este sentido ha explicado que las conclusiones del Consejo mencionan también la necesidad de restablecer el préstamo normal a las pequeñas y medianas empresas y destacan el papel protagonista del . Rajoy ha anunciado que el Gobierno participará en la iniciativa PYMEs con 1.000 millones de euros, fondos que “servirán de garantía para las operaciones de préstamo del BEI a las pymes españolas”.

Por otra parte, ha indicado que “la prioridad es la creación de empleo y la lucha contra el desempleo, en particular el desempleo juvenil”. A este respecto ha informado de que el pasado 20 de diciembre el Gobierno remitió a su plan de puesta en práctica de la Garantía Juvenil.

Unión bancaria

Sin embargo, el gran avance del último Consejo Europeo, a juicio del presidente del Gobierno, ha sido la creación del Mecanismo Único de Resolución, requisito imprescindible para afianzar la unión bancaria europea. Su importancia radica en que “en el caso de que llegue a ser necesario reestructurar o resolver un banco, se llevará a cabo preferentemente con recursos de los accionistas, acreedores y el sector financiero, minimizando el coste para el contribuyente”.

El mecanismo constará de una autoridad única de resolución -que decidirá de forma “eficiente, efectiva y rápida” y cuya puesta en marcha no exige modificar los tratados-, y un fondo único de resolución “integrado por contribuciones del sector financiero”. Permitirá que cuando un Estado miembro necesite resolver una entidad financiera pueda “recurrir a fondos europeos aportados por toda la industria bancaria europea”.

Política exterior

Mariano Rajoy ha resaltado dos logros relevantes en materia de política exterior: el acuerdo de pesca entre y , “cuyo impulso fue una de las primeras decisiones de mi Gobierno en el ámbito europeo”, y la modificación del reglamento comunitario para eximir de la obligación de visado a los ciudadanos de y que se desplacen temporalmente al espacio Schengen.

El presidente ha recordado que eran los únicos países de la zona con un acuerdo de libre comercio con la Unión cuyos nacionales debían obtener visado. La modificación, ha explicado, supone “un instrumento de especial valor para facilitar los contactos entre personas de la Unión Europea y estos países, y facilitará las relaciones económicas y comerciales, algo de especial relevancia para Europa por tratarse de dos economías cada vez más pujantes y dinámicas”.

Además, ha referido que el Consejo Europeo reiteró su apoyo al sistema comercial multilateral y a la conclusión de la y, por otro lado, hizo suyo “el objetivo de lograr en una transición democrática integradora”.

Acuerdo necesario

Según el balance realizado por Mariano Rajoy en el Congreso, el Consejo Europeo ha logrado “identificar adecuadamente los retos y las prioridades de Europa, definir las políticas y poner los medios para coronarlos con éxito. Gracias a ello hoy puedo decir que contemplo no sólo el futuro, sino también el presente, con esperanza”.

Para llegar a este punto considera que ha sido muy relevante contar con una posición española fuerte y bien definida, gracias al respaldo mayoritario en el Congreso de los Diputados de la proposición no de ley adoptada el 25 de junio que determinaba la postura de nuestro país respecto a la política europea.

Rajoy ha resaltado que “la participación de todos los grupos parlamentarios en la formulación de las prioridades de la política europea de constituye un enorme factor de fortaleza y credibilidad”. Por ello ha instado a que esta forma de actuar se convierta “en algo habitual en el futuro”.