​Durante la sesión de control al Gobierno, tanto el diputado catalán de CiU, Josep Sánchez Llibre, como el líder del PSOE, Pedro Sánchez, han planteado a Mariano Rajoy preguntas sobre la situación en Cataluña tras las elecciones del pasado domingo.

En su respuesta, el presidente del Gobierno ha afirmado que quien convocó y planteó las elecciones catalanas “como si fueran un plebiscito no ha conseguido sus objetivos” porque “la mayoría ha dicho que no estaban a favor de la independencia”. Es decir, antes no contaba con el respaldo de la ley y ahora “tampoco cuenta con el respaldo de los ciudadanos”.

“Cataluña necesita entrar en una etapa de normalidad”

El jefe del Ejecutivo ha asegurado que, después del resultado del 27-S, “lo procedente es que se forme gobierno a la mayor celeridad posible, que se cumpla la ley”, para no generar más “incertidumbre inestabilidad y división en el conjunto de la sociedad de Cataluña”. En opinión del presidente, los catalanes necesitan “entrar en una etapa de normalidad, una etapa que se caracterice por la colaboración, el diálogo institucional” y el respeto a la ley.

Rajoy también ha señalado que, en este proceso, ha cumplido con su obligación como presidente del Gobierno y ha recordado que “todos estamos obligados” al cumplimiento de la ley, que es la que rige la convivencia entre todos los ciudadanos.

En defensa de la lealtad constitucional y del diálogo

Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha recordado que siempre ha estado dispuesto a hablar “en el marco de la ley” con el presidente de la Generalitat y ha cuestionado a aquellos que pretenden liquidar “principios básicos” como son “la unidad nacional, la soberanía nacional y la igualdad entre los españoles”.

En cualquier caso, Mariano Rajoy ha afirmado que, en el futuro, habrá que resolver la situación de Cataluña “con diálogo, con finura y sin ansiedad”. El presidente ha reprochado al socialista Pedro Sánchez el haber mantenido una posición equidistante entre “quien estaba defendiendo la Constitución Española” y “quien estaba haciendo un desafío al Estado apostado por la independencia”. Además le ha conminado a plantear claramente en qué consiste la reforma de la Constitución que exige porque “si no, vamos a pensar que estamos ante un mero eslogan”.

Los EREs han disminuido el 40%

En respuesta al diputado del Grupo Izquierda Plural, Cayo Lara, el presidente del Gobierno ha señalado que la reforma laboral ha servido para reducir la conflictividad laboral, ya que ha permitido una flexibilización de la negociación colectiva y actualmente “el despido ya no es el último recurso”.

De acuerdo a los datos que ha aportado el presidente del Gobierno, los convenios colectivos han crecido el 43%, a la vez que los expedientes de regulación de empleo (ERE) han disminuido el 40%. Además, la flexibilidad laboral ha permitido a 300.000 personas mantener su empleo gracias a 6.337 descuelgues del convenio colectivo. También hay menos huelgas y menos jornadas no trabajadas.

Pero, para Rajoy, los mejores datos son los de creación de empleo y de afiliaciones a la Seguridad Social que se han conocido en los últimos meses. Además, según la Oficina Económica de la Comisión Europea, España es el segundo país de Europa donde más ha aumentado la contratación indefinida.

En definitiva, ha dicho el jefe del Ejecutivo, “la situación económica está mucho mejor que lo que estaba al principio de esta legislatura y hemos superado la grave crisis económica mejor que la inmensa mayoría de los países de la UE”.

La imputación de Artur Mas

Al término de la sesión de control y ya en los pasillos del Congreso y preguntado por la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de imputar a Artur Mas en relación a la convocatoria del pasado 9 de noviembre, el presidente del Gobierno ha asegurado que “es falso y además es profundamente injusto el atribuir este tipo de decisión al Gobierno. Esto es una decisión que corresponde a quien la ha tomado, que es el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña”.

En este sentido, Rajoy ha defendido la separación de poderes: “Aquí hay separación de poderes. El Gobierno no tiene nada que ver con las decisiones que toma el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y lo único que hacemos, como con cualquier otro Tribunal, es acatarlas y respetarlas y eso creo que deberíamos hacer todos. Por tanto respetemos todos la división de poderes, esto es una decisión judicial”.

El jefe del Ejecutivo ha señalado que Artur Mas deberá “comparecer y explicar lo que se le pregunte”, lo mismo que haría “cualquier persona a la que puedan citar los tribunales”, porque “en una democracia las decisiones judiciales se respetan, nos gusten o no nos gusten”.