El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reconocido que, “aunque son muchas las cosas que nos quedan por hacer, tenemos la voluntad, el empeño y la determinación de hacerlas porque eso es lo que nos va a dar garantías de cara al futuro y lo que va a dar lugar a que haya crecimiento económico sostenido y estable, creación de empleo y mejora del nivel de bienestar y riqueza de todos los ciudadanos”.

El jefe del Ejecutivo ha subrayado que si está comenzando a salir de la crisis económica es gracias a la aplicación de un amplio y ambicioso plan de reformas estructurales. “Estamos estableciendo -ha dicho- las bases para que nuestra economía sea más competitiva y flexible, capaz de crecer y de generar empleo”.

Las medidas de política económica, ha señalado Mariano Rajoy, se han basado en tres pilares: la consolidación fiscal en todos los niveles administrativos; un ambicioso programa de reformas estructurales para favorecer la actividad empresarial, mejorar el funcionamiento de los mercados e impulsar la competitividad; y, por último, la reforma en profundidad del sistema financiero, que garantiza la solvencia de nuestras entidades.

Según el presidente del Gobierno, todas estas medidas están logrando “algunos resultados positivos como la reducción del déficit público, un mayor dinamismo del sector exterior y la recuperación de la confianza de los mercados”. En este sentido, ha anunciado que el crecimiento previsto por el Gobierno para 2014, tras dejar atrás la recesión en 2013, será del 0,7%.

España es también una oportunidad

España va a ofrecer “buenas y renovadas oportunidades”, ha indicado el presidente del Gobierno. “Estaríamos encantados de que las empresas latinoamericanas aprovecharan estas oportunidades y se establecieran en España continuando la construcción del, cada vez más sólido, espacio iberoamericano”, ha manifesado el presidente del Gobierno.

En un momento en que las economías se internacionalizan cada vez más, Mariano Rajoy ha resaltado el papel “de las empresas multilatinas como motor de desarrollo de las economías, pues contribuyen a la creación de valor y de riqueza, aportan tecnología, generan empleo y favorecen la mayor integración y cooperación entre nuestras naciones”.

El presidente ha insistido en la necesidad de redoblar esfuerzos para favorecer la circulación de personas, capitales, bienes y servicios en el seno de la Comunidad Iberoamericana y ha puesto especial énfasis en el desarrollo de iniciativas que faciliten la circulación del talento entre nuestros países. “Esta movilidad de talentos ayudará a crear una cultura empresarial propiamente iberoamericana y contribuirá a la generación de empleo de calidad donde más se requiere, lo que beneficiará a todas nuestras sociedades”, recalcó el jefe del Ejecutivo.