Durante su intervención, el presidente Rajoy ha recordado que, en 2018, la Constitución Española cumple 40 años. Según ha apuntado, lo ocurrido en España desde su aprobación, tanto en el plano político como en el económico, “no puede calificarse más que como un éxito rotundo”.

Gracias a esa profunda transformación, ha señalado el presidente del Gobierno, hoy en día España es la decimocuarta economía mundial y la cuarta economía de la zona euro, el décimo sexto exportador de bienes del mundo, el tercer destino turístico mundial y uno de los “destinos más atractivos para la inversión”. Además, Rajoy ha añadido que “España es uno de los países con mejores infraestructuras”, tanto tradicionales (alta velocidad, carreteras, puertos y aeropuertos) como digitales (25,7 millones de usuarios tienen fibra óptica).

Crisis económica

El jefe del Ejecutivo ha hablado, también, de “crisis económica sin precedentes” que vivió España entre 2009 y 2013. Según ha asegurado, en esos cuatro años, se perdió el 10% del y el paro superó el 26% al destruirse 3,8 millones de puestos de trabajo.

Después de explicar que “ello se debió a una acumulación insostenible de desequilibrios” (déficit público, déficit exterior, inflación y pérdida de competitividad), Mariano Rajoy ha destacado que la situación logró revertirse gracias a las reformas emprendidas por el Gobierno y al “esfuerzo de toda la sociedad española”.

“Hoy España crece de forma fuerte, equilibrada y sostenible, lo hace sobre fundamentos sólidos, crea empleo de forma intensiva, ha recuperado su competitividad y sus perspectivas de futuro son mu y prometedoras”, ha asegurado el presidente del Gobierno.

Mayor peso del sector exterior

El jefe del Ejecutivo ha subrayado que el año 2017 ha sido el “cuarto año consecutivo de crecimiento, creación de empleo y superávit externo”, una combinación que nunca se había dado en el modelo de crecimiento de España.

Al respecto, ha agregado que “España cerró 2017 con un crecimiento estimado del 3,1%, prácticamente el doble que la zona euro”, y se crearon 611.000 nuevos puestos de trabajo. Estos datos han permitido recuperar “el nivel de renta previo a la crisis” y “las dos terceras partes del empleo destruido”.

Según ha señalado el jefe del Ejecutivo, “crecimiento y creación de empleo van de la mano de la recuperación de la competitividad”. Asimismo, ha añadido que, hoy en día, “España crece porque es capaz de vender sus productos al resto del mundo y ya no depende del endeudamiento exterior”.

En este sentido, Rajoy ha destacado que “exportamos un tercio de nuestro PIB, cifra que, en Europa, solo alcanza Alemania”. También ha agregado que la recuperación de la competitividad ha permitido cerrar 2017 “encadenando cuatro años de superávit corriente”.

El presidente Rajoy ha explicado que “la recuperación de la competitividad y el protagonismo de nuestro sector exterior” es lo que “da garantías de sostenibilidad a nuestro crecimiento y lo que permitirá que continuemos avanzando en el aumento de nuestros niveles de renta, productividad, salarios y, en definitiva, en la mejora de nuestro bienestar”.

Buenas perspectivas económicas

Por todo ello, el presidente del Gobierno ha afirmado que son muchos los indicadores que “hablan del buen estado de salud de la economía española”. Por ejemplo, se mantiene la confianza de los agentes económicos; la inversión en bienes de equipo muestra un comportamiento muy dinámico, y la recuperación ha llegado al sector de la construcción, por lo que se está normalizando el mercado inmobiliario.

En definitiva, ha añadido Rajoy, “la recuperación de la economía española está consolidada y sus perspectivas de crecimiento son buenas en el medio plazo”. Así lo ha ratificado también el Fondo Monetario Internacional al estimar que, “entre las economías más desarrolladas del mundo, España será la que más crezca en 2017 y 2018”.

El presidente Rajoy ha explicado que, a medio plazo, las previsiones del Gobierno apuntan a un crecimiento medio del 2,5% hasta 2020, una reducción de la tasa de paro hasta el 11% y alcanzar el equilibrio presupuestario en dos años, “con una deuda pública en torno al 91% del PIB y manteniendo el superávit por cuenta corriente en torno al 2% del PIB”.

PGE 2018

Tras explicar que las claves del cambio han sido la estabilidad presupuestaria y las reformas, Mariano Rajoy ha afirmado que el Gobierno “está trabajando para aprobar los Presupuestos Generales del Estado para el año 2018”, para lo que es necesario “alcanzar pactos con otras fuerzas políticas en un ejercicio de responsabilidad democrática”.

Por lo que se refiere a las reformas, el presidente ha señalado que es necesario “seguir adoptando medidas” para garantizar que España “siga siendo una economía abierta al exterior, competitiva, productiva y con capacidad de adaptación a un entorno cambiante”. Para ello, el Gobierno intensificará en 2018 los esfuerzos en ámbitos como la formación de los trabajadores, las políticas activas de empleo, la I+D+i, la digitalización y la eliminación de las trabas administrativas.

Cataluña

En opinión del presidente del Gobierno, “la incertidumbre política en Cataluña supone un reto para España y para sus instituciones”, ya que “la inestabilidad política en esa comunidad autónoma constituye la mayor, por no decir la única sombra que se cierne” sobre la economía española. De hecho, el Gobierno se ha visto obligado a revisar a la baja las previsiones de crecimiento para 2018, “hasta el 2,3% del PIB”. Pool Moncloa/

Mariano Rajoy ha subrayado que “se ha sabido dar una respuesta legal, democrática y políticamente intachable” al reto soberanista catalán, “un ataque sin parangón a nuestro orden constitucional”.

Por todo ello, tras las elecciones del pasado 21 de diciembre, “esperamos que se pueda formar pronto un gobierno que acate el orden constitucional y el Estado de Derecho y que la situación se normalice”, ha añadido. Si esto sucede así, ha continuado el presidente del Gobierno, “el crecimiento podría ser muy superior a las previsiones actuales, probablemente, similar a las cifras de los últimos años”.