El presidente del , , ha prometido este viernes que será “leal” con su sucesor y ha pedido “responsabilidad” a los 3.082 compromisarios que asisten al nacional extraordinario del PP que elegirá al nuevo presidente de la formación.

Rajoy, visiblemente emocionado, ha afirmado que ha sido un “privilegio” presidir el PP durante 14 años, “los mejores” de su vida, aunque ha exclamado que “algunos podían haber sido un poco más cómodos”. “Me voy con la serenidad de que no han sido los españoles quienes nos han retirado del Gobierno y tampoco mis compañeros de partido”, ha enfatizado.

Dicho esto, el exjefe del Ejecutivo ha asegurado que aunque dejará la Presidencia de la formación estará a “disposición de todos”, ya lejos “de los focos”. “Me aparto, pero no me voy”, ha aseverado, a la vez que ha proclamado que es “un honor” ser militante del PP y que lo será “siempre”.

¿UN MENSAJE A AZNAR? Y a renglón seguido, ha añadido: “Y desde luego seré leal. Y todos sabéis que yo sé lo que es ser leal”, un mensaje que se ha interpretado como dirigido implícitamente a su antecesor, , que dejó en 2016 la presidencia de honor del PP y no ha acudido a este congreso.

Justo un día antes de que los más de tres mil compromisarios elijan al nuevo presidente, Rajoy ha hecho además una llamada a la “responsabilidad”. “Quiero que seáis responsables en el ejercicio de vuestros cargos y estéis siempre preparados para responder con acierto cuando se os reclame”, ha manifestado.

Poco después, ha vuelvo a apelar a la responsabilidad para el ejercicio de cualquier cargo público: “Estáis escribiendo la historia de España, hay que escribirla bien”. Y ha concluido su intervención pidiendo a los suyos que estén “preparados” porque los españoles les “necesitan” y les “esperan”.

CERRADA OVACIÓN

Todo el auditorio se ha puesto en pie en una cerrada ovación, que ha durado unos tres minutos y que le ha obligado a volver a su subir al escenario para dar las gracias a sus compañeros. También ha sido ovacionada la esposa de Rajoy, , a la que todos conocen como ‘Viri’, y a la que él mismo ha agradecido que se haya ocupado de resolver los problemas de la familia para que él pudiera dedicarse a su vocación.

Rajoy ya había avanzado al inicio de su alocución que “irremediablemente” se iba a quedar “corto” en los agradecimientos porque no iba a poder devolver al partido todo lo que ha dado: “Una vida llena de satisfacciones con muchos amigos y quizá algún enemigo”, aunque ha remarcado que él no se considera “enemigo de nadie”

“He dado todo lo que he podido pero eso no vale nada con lo mucho que he recibido de vuestra parte”, ha insistido después de proclamar que se va “con el orgullo” de haber presidido “el partido más importante de España” y de no haber sido “expulsado” del poder por ni por los ciudadanos ni por sus “compañeros de partido”.

Rajoy no ha querido despedirse sin trasladar a su auditorio otro “par de cosillas” por si les “servían de algo”. Así, ha enfatizado que hay que vivir “con orgullo” la política a la que “no le faltan miserias” pero que también brinda “la mejor oportunidad para ser útil a los demás”.

Y también les ha recalcado que miren con “orgullo” el “pasado” del partido. “Otros no tienen nada que mirar porque son nuevos, nosotros tenemos pasado, presente y sobre todo futuro que es lo que ahora importa. Hay muchos millones de españoles deseando que tengáis éxito”, ha dicho, antes de incidir en que ha sido “feliz” en el PP. “Espero seguir siéndolo en el futuro aunque de otra manera”, ha agregado.