​El jefe del Ejecutivo ha comenzado su intervención haciendo alusión a las consecuencias de la “crisis sin precedentes” que “se prolongó durante cinco años”, que “destruyó casi el 10% de nuestra riqueza” y en la que se perdieron 3.800.000 puestos de trabajo. Según ha apuntado, el descalabro económico fue de “tal magnitud” que “hablar de superar la crisis” parecía “un ejercicio de puro voluntarismo”.

Optimismo para el futuro

ha subrayado que España, no solo consiguió revertir la situación de crisis, sino que, hoy en día, los indicadores “dibujan el paisaje de una economía saneada y en expansión”. Como datos destacables, España encadena ya cuatro años consecutivos de un crecimiento económico superior al 3% y las exportaciones representan un tercio del PIB.

En opinión del presidente del Gobierno, “hay un horizonte claro de seguridad y prosperidad que los españoles pueden esperar de cara al futuro más inmediato”. A su juicio, “si seguimos haciendo las cosas bien”, la situación económica seguirá “mejorando notablemente en los próximos meses y años”. De acuerdo a las previsiones, la economía crecerá al menos el 2,5% hasta el año 2020; el paro se reducirá hasta el 11% (el año 2019 puede acabar con 20 millones de ocupados); el déficit público descenderá por debajo el 3% (España podrá salir del Procedimiento de Déficit Excesivo y lograr el equilibrio presupuestario), y, por último, la deuda pública disminuirá hasta el 91% en el año 2020.

No obstante, Rajoy ha aclarado que “el objetivo no es solo recuperar la riqueza y el empleo perdidos”, sino también “garantizar nuestro modelo de bienestar y protección social”, ya que “no es posible hacer política social sin recursos y los recursos solo pueden venir de una economía saneada y próspera”. En cualquier caso, el jefe del Ejecutivo ha afirmado que, para lograr ese objetivo, la fórmula es continuar por la senda de la estabilidad presupuestaria y de las reformas.

Crecimiento económico sostenido e inclusivo

Al respecto, ha añadido que “resulta fundamental” y “será una prioridad” aprobar “lo antes posible unos Presupuestos Generales del Estado para el año 2018” porque enviaría “un indudable mensaje de seguridad política y de estabilidad de país”. “Soy optimista y dedicaré todos los esfuerzos a conseguir ese objetivo”, ha añadido.

El presidente del Gobierno ha señalado que también serán necesarias nuevas medidas para impulsar la creación de empleo -porque es un “elemento que resulta fundamental en cualquier política de lucha contra la desigualdad”-, para mejorar el funcionamiento del mercado eliminando trabas administrativas -en esta línea se encuadra la reciente aprobación del Plan Anual Normativo de la Administración General del Estado-, para apoyar la actividad emprendedora y para avanzar en la agenda digital.

Rajoy ha destacado que “sabemos lo que hay que hacer para garantizar un crecimiento sostenido e inclusivo de nuestra economía para los próximos años”. “Existe un plan”, ha agregado, un plan “para mejorar la vida de nuestra generación, pero sobre todo para ofrecer a las generaciones venideras un mejor país para desarrollar sus proyectos vitales”.

Principios democráticos

Refiriéndose a la situación que se ha generado en Cataluña, el presidente del Gobierno ha defendido, en primer lugar, dos principios que ha denominado “prepolíticos”: la seguridad jurídica y el respeto al Estado de Derecho. Según ha señalado, esos principios deben “quedar fuera de cualquier discusión” porque son los que amparan el debate político y garantizan que este “se produce en un marco de convivencia, de juego limpio y de respeto a los derechos de todos”.

Tras asegurar que “sin derecho no puede haber sociedades libres”, Rajoy ha añadido que “sin respeto a la ley no puede haber ni seguridad jurídica ni libertad, y sin estas no puede haber riqueza”. En este punto, ha recordado las 3.000 empresas que han dejado Cataluña en los últimos tiempos “huyendo de la zozobra y la inseguridad jurídica”.

Los indicadores económicos demuestran que la economía catalana, ha afirmado, “se ha gripado a causa del independentismo”, puesto que “reflejan las consecuencias letales de la incertidumbre y la falta de seguridad”.

Las elecciones del 21-D

Según ha explicado, una de las razones que llevaron al Gobierno a aplicar el artículo 155 de la Constitución fue “poner final al gravísimo deterioro económico” en Cataluña. En cualquier caso, ha apuntado que ese daño “se puede revertir rápidamente” si a partir del próximo día 21 de diciembre en Cataluña se abre una nueva etapa y se supera de forma definitiva “la política de desafío constante y desobediencia”.

También ha destacado Rajoy que, aunque el Ejecutivo ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento para el próximo año, la situación puede cambiar si se recupera la normalidad. Es decir, España volvería a crecer al 3%, como ya hizo en los años 2015, 2016 y 217.

Antes de terminar su intervención, el presidente del Gobierno ha dedicado palabras de elogio a la sociedad española porque “ha demostrado que puede salir de situaciones aparentemente imposibles y siempre lo ha hecho con energía y determinación”. Lo hizo durante la transición, con la integración en Europa, al evitar el rescate del país y “ahora acabamos de defender nuestra convivencia de uno de los más graves ataques de que ha sido objeto”, ha añadido.