En el debate sobre “Trata de personas en situaciones de conflicto”, celebrado en el de Naciones Unidas, el jefe del Ejecutivo ha señalado que “la trata de personas, además de constituir una clara agresión a la dignidad humana, representa una amenaza a la paz y seguridad internacionales en situaciones de conflicto y en determinados contextos de terrorismo”. “Representa la reencarnación de la esclavitud en pleno siglo XXI”, ha resaltado. A su juicio, las víctimas -la mayoría mujeres y niños- requieren una respuesta urgente por parte del Consejo de Seguridad.

El presidente ha afirmado que España propone un cambio de paradigma: “El reconocimiento de que los sistemas judiciales nacionales pueden quebrantarse en situaciones de conflicto y que, en esas circunstancias, se hace necesaria la acción del Consejo de Seguridad”.

Rajoy también ha propuesto “explorar vías para reforzar el marco normativo en materia de sanciones, flujos financieros, protección y asistencia a las víctimas; y articular una estrategia más eficaz en la lucha contra la trata en conflictos”. Asimismo, ha manifestado que España “apoyará decididamente todos los esfuerzos dirigidos a lograr que los perpetradores sean llevados a la justica y cumplan sus penas”.

Avances en la lucha contra la trata

ha señalado que “los próximos cinco años representan una oportunidad histórica para situar la lucha contra las peores formas de explotación en el centro de las prioridades de la ”.

En su opinión, en determinados ámbitos se han realizado importantes avances, pero queda mucho por hacer. En este sentido, ha destacado que España aprobó el año pasado un nuevo Plan Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos con fines de Explotación Sexual y, este año, el Gobierno ha reforzado la coordinación entre las organizaciones civiles y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en este ámbito.

Asimismo, Rajoy ha destacado que en el marco del desarrollo del Plan Estratégico Nacional de Lucha Contra la Radicalización Violenta, España ha diseñado una estrategia de comunicación en el ámbito del ciberespacio que incluye una contra-narrativa ante el fenómeno de la radicalización. “Es esencial el seguimiento de las redes sociales, con el objetivo de prevenir y tener conocimiento de aquellos contenidos de carácter radical, que pudieran favorecer la trata de personas”, ha dicho.

El presidente también ha agradecido los esfuerzos del secretario general de la ONU, , en la lucha “contra la explotación y abusos sexuales y su política de tolerancia cero contra la violencia sexual ejercida en algunos casos por los cascos azules”.