​La iniciativa, titulada “Fortalecimiento de las capacidades y herramientas de evaluación de impactos y vulnerabilidad en la zona costera norte occidental de Cuba ante huracanes y cambio climático”, ha contado con la participación de la Fundación Instituto de Hidráulica Ambiental de la y con la del propio Gobierno cubano, y ha sido financiada a través de una contribución de España a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

La zona en la que se ha implementado el proyecto es de extraordinaria importancia para el país ya que en ella se aglutinan núcleos poblacionales de gran densidad y con tasas de crecimiento altas, además de una intensa actividad turística, industrial y marítimo-portuaria.

Por eso, la evaluación de riesgos frente al cambio climático y eventos extremos ha tomado en consideración las dimensiones humana, ambiental y socioeconómica para dar soporte a la toma de decisiones y a la determinación de políticas y medidas de adaptación eficientes.

Además, gracias a esta iniciativa se ha creado una base de datos de alta resolución para realizar un seguimiento de los riesgos climáticos e impactos de huracanes en la zona y ha permitido capacitar a los técnicos de la administración cubana encargados de estas cuestiones.

Ribera ha realizado la entrega de los materiales a la ministra de Ciencia, y Medio de Cuba, Elba Rosa Pérez, en una reunión bilateral celebrada en el marco de la 24ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Cambio Climático que se celebra en (Polonia).

“Nos alegra mucho que la experiencia española e iberoamericana en materia de costas y cambio climático, junto con la Universidad de y la CEPAL, haya servido para impulsar este proyecto”, ha subrayado Ribera.

Experiencia española en adaptación de la costa

La ministra para la Transición Ecológica ha recordado que España, como país costero, es pionero en el desarrollo de herramientas para predecir los impactos del cambio climático, limitarlos y proteger la costa.

“Más allá del sector costero, somos conscientes de los retos que afronta Cuba en la implementación de sus prioridades de mitigación y adaptación al cambio climático y me gustaría reiterar nuestro firme apoyo, no solo a través de la Red Iberoamericana de Oficinas de Cambio Climático (RIOCC) que venimos prestando

desde hace tiempo, sino también a nivel bilateral”.

La experiencia española ha sido clave en el desarrollo de este proyecto de cooperación con Cuba, dando así continuidad al trabajo de cooperación internacional que el Ejecutivo español viene desarrollando a través de la RIOCC y también de la para el Desarrollo (AECID).

Por otro lado, el encuentro bilateral ha servido para retomar la negociación del memorándum (MoU, en su acrónimo en inglés) de entendimiento entre España y Cuba, con el objetivo de cerrarlo en 2019. A través de este MoU, los dos países podrán cooperar en retos comunes para mejorar sus propias estrategias de lucha contra el calentamiento global.