Por lo tanto, Felipe VI ha comunicado a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, “que no formula una propuesta de candidato a la Presidencia del Gobierno”, según dice el texto, que no habla expresamente de convocar elecciones pero sí remite al artículo 99 de la Constitución.

El artículo 99.5 señala que “si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del Presidente del Congreso”.