Parlament de Catalunya, jueves 11 de octubre de 2018. “Hablar de referéndum divide la sociedad catalana; centrar la agenda en las políticas sociales, une”. Así se lo ha dicho la diputada de Ciutadans () en el Parlament, , al gobierno de la Generalitat durante su intervención en el ‘pleno para la convivencia y la priorización de las políticas sociales’ que reclamó hace meses la formación naranja.

Roldán ha criticado que los catalanes tengan que estar “pendientes de sus trifulcas internas y sus inventos para saltarse las leyes y para sortear las resoluciones judiciales” mientras que “no se ponen de acuerdo entre sí, salvo para intentar liquidar España”. Roldán ha destacado “el silencio que llevan años imponiendo a los catalanes que no piensan como ustedes”, a los que “señalan, acosan, intimidan” e incluso “declaran persona ‘non grata’ en los municipios donde gobiernan” los partidos independentistas.

La diputada naranja ha pedido al Govern que garantice “la neutralidad de los espacios públicos” para “que vuelvan a ser de todos” y que “condene la violencia y no la aliente”. En este sentido, Roldán ha pedido “una condena contundente contra el franquismo, el fascismo, el nazismo, la extrema derecha, el ultranacionalismo, y cualquier movimiento totalitario que utilice las coacciones, las amenazas o la violencia para imponer sus ideas”.

Roldán también ha dicho que la expresidenta del Parlament de Catalunya, Núria de Gispert, “no se merece que la llamen Muy Honorable” tras sus “comentarios racistas, supremacistas y xenófobos” contra la líder de la Oposición, .

La portavoz de Cs ha asegurado que su formación no va a dejar de trabajar por “lo que une los catalanes” y para revertir la “situación excepcional” que supone que los funcionarios catalanes sean los únicos que no han cobrado las pagas extras de 2013 y 2014, que Cataluña sea la comunidad autónoma con la lista de espera de dependencia más alta y con más barracones, además de ser la comunidad donde más se ha recortado en gasto social.

Roldán también ha pedido que “dejen de enfrentar a cuerpos policiales entre sí”, como hicieron el 1 de octubre, y que “dejen de atacar a los servidores públicos y de denigrar a las instituciones”.