Durante su intervención, celebrada en el marco de la semana de la Dieta Mediterránea organizada por el MARM, la ministra ha destacado que dicho reconocimiento viene a realzar, no sólo los valores gastronómicos de esta dieta, sino también los históricos, artísticos y paisajísticos de los países del área mediterránea.

En este sentido, Rosa Aguilar ha subrayado el esfuerzo realizado por las organizaciones ciudadanas, las instituciones y los poderes públicos de España, Italia, Grecia y Marruecos para lograr esa inscripción de gran prestigio internacional, a cuya lista está previsto que se incorporen Portugal, Chipre, Croacia y Argelia, junto con comunidades locales identificadas con este patrimonio inmaterial de la humanidad.

Asimismo, la ministra ha puntualizado que hay que seguir fomentando la Dieta Mediterránea de forma efectiva, “para que los ciudadanos la conozcan adecuadamente, la practique y pueda beneficiarse de sus cualidades”.

Para lograrlo, ha añadido Rosa Aguilar, el , y Marino, en estrecha colaboración con el sector agroalimentario español y con diversas entidades del mundo del turismo, el transporte y la gastronomía, viene impulsando una serie de actuaciones, como la exposición que se encuentra abierta en la sede del Ministerio, la iniciativa “Desayuno Español”, la presentación de los nuevos programas cofinanciados con y los avances de la investigación nutricional, con la nueva pirámide de alimentación mediterránea y el panel de consumo del MARM.

Dentro de estas actuaciones, Rosa Aguilar ha presentado el vídeo promocional “Es lo que comemos y cómo lo comemos”, se va a difundir en medios propios, a través del portal de Internet “alimentación.es”, para, ha señalado la ministra, “transmitir la idea de que la Dieta Mediterránea, además de un modelo alimentario, es un estilo de vida, un modo de convivir y de relacionarnos característico del Mediterráneo, pero profundamente enraizado con valores humanísticos universales”.

En definitiva, ha concluido Rosa Aguilar, se trata de reforzar ante la sociedad la noción de identidad, de tradición milenaria de la Dieta Mediterránea, en perfecta sintonía con las necesidades contemporáneas, una dieta que es buena para todo el planeta, y que significa oportunidades de desarrollo, y de creación de empleo y riqueza.