El Secretario General , , ha denunciado que “la amnistía fiscal es un chollo para los defraudadores”, y un auténtico “problema moral” al que los socialistas se van a oponer. “No estamos de acuerdo con tratar mejor al que defrauda que a quien paga sus impuestos a tiempo”, haciendo caso omiso a la “moral colectiva” que impera en la sociedades avanzadas, según la cual “tan grave es robar a un ciudadano como robar al Estado, que somos todos”.

Para explicar con más claridad lo que esta medida significa, Rubalcaba ha puesto como ejemplo que “si alguien gana 100.000 euros, paga en torno a 35.000 euros de IRPF, pero si alguien no declara, de acuerdo con esta amnistía fiscal de Rajoy, pagará 10.000”. Por ello ha calificado de “intolerable” que los Presupuestos Generales del Estado incluyan “esta monumental bajada de impuestos a los defraudadores”, que “van a pagar menos por no haber pagado, que si hubieran pagado a tiempo”, y ha denunciado que la amnistía fiscal es como si Rajoy “hubiera inundado con décimos de lotería a todos los defraudadores de España”, al tiempo que sube la luz, el gas para todos y baja los gastos de sanidad, de educación, de I+D y de fomento de empleo.

Durante su intervención en la clausura del 12º Congreso de los socialistas valencianos, que se ha celebrado durante el fin de semana en Alicante, el Secretario General del PSOE ha recordado que se cumplen cien días de , “que se han caracterizado por más impuestos, por despidos más baratos y por una amnistía fiscal intolerable”, que ha provocado un “deterioro rapidísimo” en la propia derecha y en su credibilidad ante los ciudadanos, que han descubierto que “no dijeron ni una sola verdad en campaña electoral”. A este deterioro ha atribuido el líder socialista el fracaso del PP en las elecciones autonómicas en Andalucía y Asturias celebradas el pasado domingo.

Sobre la reforma laboral, Rubalcaba ha destacado que al contrario de lo que ocurre con los defraudadores, “no hay ningún tipo de amnistía” para los 600.000 trabajadores que, según los cálculos del propio Gobierno, “van a perder irremediablemente su puesto de trabajo salvo que el Gobierno cambie su política”.

Por ello, ha pedido al Gobierno que no trate de hacer “como si no hubiera pasado nada”, como si no hubiera habido una huelga general, porque la realidad es que “millones de trabajadores han parado, y muchos más millones de personas han ido a la calle a decir que no quieren esa reforma laboral”. Por ello, ha pedido a Rajoy que se reúna con los trabajadores, que “no convierta su mayoría absoluta en desprecio absoluto”, y se ha comprometido a seguir oponiéndose a la reforma laboral porque “nuestra obligación como partido es que se respete la voluntad y el criterio de esos trabajadores que pararon y que fueron por la tarde a manifestarse”.

Comunidad Valenciana

Por último, Rubalcaba se ha referido a la situación en la Comunidad Valenciana, “una comunidad que ha perdido gas a toda velocidad”, que “es una de las comunidades en las que más desempleo se crea”, la que tiene la mayor deuda, y “la que menos se gasta en sanidad, educación y servicios sociales”. Y se ha comprometido con el nuevo Secretario General , Ximo Puig, a trabajar “codo con codo” para construir un partido fuerte que se presente como “una alternativa de Gobierno que dé esperanza a una comunidad que está sin rumbo y sin perspectiva” capaz de recuperar la confianza de los ciudadanos

“Sé que te vas a volcar en nosotros”, y “nosotros queremos cabalgar juntos” ha dicho Ximo Puig a Rubalcaba en su primera intervención como líder de los socialistas valencianos, en la que se ha mostrado convencido de que, con el apoyo de todo el PSOE, y gracias al trabajo que los socialistas valencianos han hecho y seguirán haciendo dentro y fuera del partido, pronto “ganaremos a la derecha”, porque “somos la única alternativa real” capaz de gobernar y ofrecer “soluciones a la gente”.

Puig, además, ha querido aprovechar esta primera intervención como Secretario General del PSPV para realizar una primera propuesta a todos los partidos políticos de la Comunidad Valenciana, a la Generalitat, y a las organizaciones sindicales: un pacto por el empleo capaz de buscar desde la unidad de todos soluciones para uno de los problemas más graves que afectan a los valencianos.