El candidato designado por el Rey para intentar la investidura, , abrirá la semana próxima una ronda de contactos formales con los líderes de Unidas Podemos, PP y Ciudadanos por ser las formaciones que obtuvieron, tras el PSOE, más respaldo en las generales del 28 de abril y por tanto, por ser los partidos que tienen, en su opinión, una mayor responsabilidad a la hora de “facilitar o bloquear la investidura”.

En una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa, ha dicho haber aceptado “con honor” el encargo del Rey de formar gobierno y ha subrayado que “no hay otro alternativa posible” a un Gobierno socialista. “O gobierna el PSOE o gobierna el PSOE”, ha dicho.

Con el resto de formaciones políticas también se establecerán contactos pero serán en otro formato, ha señalado después de pedir a todos los partidos que actúen como lo hará el, con “altura de miras” y “enormes dosis de responsabilidad”.

Sánchez ha manifestado su voluntad de gobernar buscando “grandes consensos” y “dialogando con todos”, eso sí, “dentro del marco constitucional”.

Preguntado por las posiciones que han ido avanzando las distintas formaciones políticas sobre su disposición o rechazo a facilitar una investidura de Sánchez tras su audiencia con el Rey, Sánchez ha dicho entender “todos los planteamientos” que se han hecho, pero ha incidido en que “no hay mayoría alternativa a la que propone” el PSOE.

De ahí que haya abundado en que las cuatro principales fuerzas políticas han de “encontrar ese punto de equilibrio a partir de cuáles sean las posiciones de cada cual para facilitar la formación de se gobierno y echar a andar la legislatura”.

Preguntado si para facilitar su investidura los socialistas están dispuestos a favorecer que la coalición de derechas de Navarra Suma que forman UPN, PP y Ciudadanos gobierne la comunidad foral, ha señalado que, a pesar de que la socialista María Chivite mantiene el intento de formar una alternativa progresista, el PSN y el PSOE tienen la “misma posición”, y es que “con Bildu no se acuerda nada”.

Sánchez ha avanzado que el programa de gobierno que presentará en su investidura se centrará en cuatro ejes: la transición ecológica para que España se adapte al cambio climático; el impulso a la digitalización de la economía y la educación; la lucha contra la desigualdad y el fortalecimiento del proyecto común que representa Europa.

Ha reconocido que las transformaciones que precisa el país requerirán de “grandes acuerdos” en el ambito sociolaboral, educativo, en materia de pensiones y que exigirán en consecuencia consensos que trasciendan los límites de los proyectos de cada partido.