​El secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, que en el inicio de su intervención ha querido enviar sus condolencias a los familiares de las 171 personas que perdieron la vida el pasado fin de semana en los siniestros aéreos acaecidos en Etiopía y Colombia, ha reiterado el compromiso de España con el Cielo Único Europeo, así como la contribución de España al desarrollo del transporte aéreo mundial como elemento de cohesión social y crecimiento inclusivo.

Saura ha afirmado que el transporte aéreo es un sector estratégico para cualquier país, en términos de vertebración territorial, cohesión social e impacto económico y ha asegurado que, en el caso de España, estas características adquieren una especial relevancia por su ubicación geográfica transcontinental, la singularidad peninsular e insular y la condición de primer destino turístico vacacional.

Tal como ha recordado el secretario de Estado, son más de cinco años ya con un incremento ininterrumpido del tráfico aéreo y ha recordado que en el último ejercicio volvió a crecer (un 5,3%) por encima del crecimiento medio europeo (del 3,7%).

Ese volumen de vuelos y pasajeros y las fuertes previsiones de crecimiento para el sector obligan, según ha explicado Saura, a redoblar el esfuerzo, tanto humano como inversor, para estar en condiciones de afrontar los desafíos que se nos plantean de cara al futuro.

El primero de los retos a los que se ha referido es el de disponer de la capacidad y de la eficiencia operativa para responder al previsible aumento de la demanda. Otro de los desafíos se refiere a la seguridad: “No se puede hablar de movilidad si no la estamos contemplando desde la máxima seguridad posible” ha afirmado.

Además, se debe trabajar por una conectividad aérea sostenible, como pieza esencial en la lucha contra el cambio climático, y por una planificación que convierte en primordial la adecuada selección de los proyectos de inversión y atienda las necesidades reales de la sociedad, bajo un riguroso criterio económico-social-medioambiental, haciendo un uso intensivo de los “big data”.

Saura se ha referido a la Cuarta Revolución Industrial como otro de los desafíos que engloba la innovación y la digitalización, de modo que España esté a la vanguardia tecnológica y sea competitiva, por su eficiencia y excelencia, en la oferta de servicios.