En su intervención, Ybáñez ha señalado que la comunidad internacional debe mantener el esfuerzo contra la amenaza terrorista y actuar con un enfoque integral que acompañe la lucha antiterrorista con actuaciones de prevención del extremismo violento, buscando la integración social de los individuos, el desarrollo de las comunidades, una educación en valores de paz, el testimonio de las víctimas del terrorismo y el respeto de los derechos humanos.

En este contexto, España está impulsando medidas para impedir la impunidad de los crímenes terroristas y para que los asesinos de Daesh respondan por sus atrocidades: hemos propuesto un contra el terrorismo; y ahora promovemos una Resolución del para reforzar la cooperación judicial internacional esperando que sea adoptada en diciembre, durante nuestra Presidencia del Consejo.

El Secretario de Estado ha destacado la relevancia de este foro multilateral, creado en 2011 con el fin de intercambiar recomendaciones y mejores prácticas en la lucha contra el terrorismo, al constituir una herramienta de cooperación internacional muy útil y efectiva en materia de asistencia técnica. Por ello, España lo ha apoyado desde su creación y ha puesto en práctica las medidas acordadas por dicho Foro.

El Secretario de Estado se ha referido, igualmente, a la necesidad de implicar a todos los actores en esta lucha y, en particular, a la necesaria participación de las víctimas para construir una contra-narrativa eficaz, recordando, además, que España fue el primer país en llevar la voz de las víctimas del terrorismo al Consejo de Seguridad en octubre 2015 bajo nuestra presidencia temporal del Consejo.

Asimismo, Ybañez ha insistido en la necesidad de afrontar las raíces del problema con la adopción de medidas que sirvan para prevenir la violencia terrorista, tales como la construcción de un relato de la religión como lenguaje de paz que España ya promueve desde la o el KAICIID o la atención de la pobreza y las necesidades básicas de la población.

En la Cumbre de ayer se presentaron seis propuestas, integradas en el marco del “Ciclo Completo de la Radicalización”: rehabilitación y reintegración de delincuentes extremistas violentos; combatientes terroristas extranjeros; papel de las familias en la prevención y en la lucha contra el extremismo violento; buenas prácticas de justicia juvenil en el contexto de la lucha contra el terrorismo; plan de acción para identificar y combatir a los reclutadores y patrocinadores del terrorismo; y recomendaciones sobre la utilización eficaz de medidas sustitutivas de la prisión en faltas relacionadas con el terrorismo. España ha apoyado esas propuestas y considera que las mismas, en su condición de guías y orientaciones para la acción que pueden ser aplicadas con flexibilidad, contienen elementos muy valiosos.