​España llama a todas las partes a la contención, a no recurrir a la violencia, a recuperar el diálogo y al respeto de los Acuerdos de Arusha, que son la base para la unidad y el futuro democrático de Burundi. Todos deben respetar los derechos humanos de los actores implicados y de la población civil del país. Es necesario crear el marco adecuado y poner fin a la espiral actual de violencia para que puedan celebrarse elecciones pacíficas, trasparentes, creíbles e inclusivas en Burundi.

España, en el ejercicio de sus responsabilidades como miembro del y de , apoya los esfuerzos de la Comunidad del (EAC por sus siglas en inglés), de la Unión Africana y del resto de la comunidad internacional para ayudar a las partes a alcanzar una solución a la presente crisis.​