​La tasa riesgo de pobreza de este colectivo ha pasado del 6,3% en 2015 al 8,9% en 2016, a pesar de que en España prácticamente son inexistentes los costes de alquiler para un colectivo que en su mayoría tiene residencia en propiedad. Según datos del INE, casi el 90% de los mayores de 65 años son propietarios de una vivienda.

Los pensionistas son el grupo de población que según la citada encuesta aumentó más su tasa de pobreza. A esta evolución negativa, ha contribuido el hecho de que, durante la crisis, han sido en muchos casos los pensionistas quienes han soportado la carga de la familia en su sentido más amplio, dando cobertura a sus descendientes cuando se hallaban en situación de desempleo. Según los datos conocidos, es el único tramo de edad en el que aumenta el riesgo de pobreza con respecto al año anterior, una tendencia que se mantiene en los tres últimos años.

La salida de la crisis coincide, por tanto, con un aumento de la tasa de pobreza en el tramo de edad en el que se enmarcan los pensionistas, un colectivo especialmente vulnerable que precisa una mayor protección.

Datos de Eurostat

Según los datos publicados en el Informe 2018 sobre la adecuación de las pensiones en la UE, destaca el aumento del porcentaje de españoles que vive en riesgo de pobreza hasta el 26,6 por ciento, según el indicador Arope (At Risk of Poverty or social Exclusion).

Este índice es progresivamente más elevado a medida que aumenta la edad de los ciudadanos y supone un evidente peligro de que la recuperación económica no llegue por igual a la población de más de 65 años.