La rentabilidad de la emisión se ha situado en el 1,451%, equivalente a 46 puntos básicos por encima del tipo mid-swap (tipo de referencia del mercado interbancario de permutas de tipos de interés).

El Tesoro ha podido asignar la emisión entre inversores de alta calidad gracias a una sólida demanda, proveniente de 299 cuentas inversoras, muy diversificada tanto por tipo de inversor como por zonas geográficas.

La participación de inversores no residentes ha alcanzado el 78,2% de la sindicación. De este porcentaje, destaca la participación del conjunto , Austria y Suiza, con un 24,9%, seguido de Reino Unido e Irlanda, con un 21,0%, Francia e Italia, con un 10,7%, el resto de países de , con un 8,7%, Estados Unidos y Canadá, con un 5,9%, y Escandinavia, con un 5%. El resto de regiones ha obtenido un 2% de la emisión.

Por tipo de inversor, la mayor participación ha correspondido a los bancos, con un 31,8%, seguido de aseguradoras y fondos de pensiones, con un 29,8%, las gestoras de fondos, con un 23,4%, los fondos apalancados, con un 7,4%, y bancos centrales e instituciones oficiales, con un 4,9%. Otros inversores han representado un 2,7%.

Con esta primera sindicación del ejercicio 2018, de 10.000 millones de euros, el Tesoro ha cumplido con el 16,3% de su objetivo de emisión a medio y largo plazo para todo el año (126.310 millones de euros).

, , , , y han actuado como directores de esta emisión. El resto del grupo de Creadores de Mercado de Bonos y Obligaciones del Estado ha asumido el papel de codirectores.