El presidente de la Generalitat, , ha anunciado este miércoles que Cataluña vivirá un nuevo avance electoral, pero esperará a anunciar la fecha de las elecciones a que se aprueben los Presupuestos de la Generalitat 2020, cuya votación final se prevé para el mes de abril. “Esta legislatura ya no tiene más recorrido político. Llega a su final”, ha recalcado el jefe del Ejecutivo catalán.

Así se ha pronunciado en una declaración institucional convocada sin avisar a sus socios de Govern (ERC), a los que ha reprochado no defender su acta de diputado, lo que a su juicio “pone en riesgo” su condición de presidente, la Presidencia de la Generalitat y al Govern de Catalunya.

Pese a constatar que no hay más margen para seguir con la legislatura, ha dicho que, por responsabilidad, la mantiene para que Catalunya tenga unos Presupuestos, que siguen prorrogados desde 2017 y que llevará al Parlament este miércoles por la tarde.

Sin embargo, después de que se aprueben las cuentas, adelantará los comicios: “Es imprescindible volver a dar la palabra a la ciudadanía para renovar el mandato de 2017”.

Después del desencuentro entre los socios del Ejecutivo que se puso de manifiesto el lunes en el pleno del Parlament, donde Torra ya no es diputado, el presidente ha dicho: “Hemos podido constatar que los dos socios de Govern encaramos el camino hacia la independencia de una forma que ha comportado del deterioro de la confianza mutua que se necesita en los momentos más decisivos”.

De hecho, ha acusado a los republicanos, sin citarlos, de permitir que se le retirara el acta, y ha recordado que previamente —antes de que el avalara la decisión de la Junta Electoral Central de quitarle el escaño— la Cámara “se había conjurado a no aceptar esta irregularidad y a defender la soberanía del Parlament con todas las consecuencias y a plantarse si llegaba este momento”.

“El lunes ese consenso del independentismo no se respetó”, ha zanjado en referencia a que la Mesa del Parlament dirigida por el presidente de la Cámara, (ERC), no atendió a la petición de JxCat de desobedecer el acuerdo de la JEC.

“NINGÚN GOBIERNO PUEDE FUNCIONAR SIN UNIDAD”

Torra ha advertido de que no es la primera vez que en esta legislatura se encuentra con “la voluntad de esquivar la represión aceptando los efectos y solo verbalizando el desacuerdo”, un posicionamiento que él no comparte, ya que apuesta por no doblegarse y dejar claro que nada les para, en sus palabras.

“El Govern, ningún gobierno, puede funcionar sin unidad, sin una estrategia común y compartida en cuestiones fundamentales y sin lealtad entre sus socios”, ha constatado.

Y ha añadido: “El lunes se ha abierto la puerta del todo a una inhabilitacion exprés y completamente irregular de mi condición de presidente. Se ha desprotegido a la institución de la Presidencia desnudándola de la condición de diputado. Y esto pone en riesgo de manera permanente al Govern”.

RECUPERAR LA UNIDAD

Pese a las críticas a los republicanos, ha llamado a recuperar la unidad del independentismo con la que asegura estar comprometido: “No seré yo, no será este presidente ni el espacio político al que pertenezco, quien rompa la unidad del Govern, porque es la única manera con la que podremos ganar la libertad”.

“Como he dicho, la legislatura no tiene más recorrido político si no se rehace la unidad y la lealtad que nos permitió hacer el referéndum del 1-O, y que el golpe de Estado del 155 rompió”, ha sostenido y ha reiterado que se ha vuelto a dar la misma circunstancia con su inhabilitación.

LOS PRESUPUESTOS

Por “pragmatismo”, el presidente ha asumido que las necesidades de la ciudadanía catalana que no cuentan con unos presupuestos desde 2017 deben primar a la incapacidad de ERC y JxCat para encontrar una estrategia conjunta de gobierno.

“En estos momentos en que constatamos que la legislatura ha llegado al final del camino, ahora precisamente es la hora de la máxima responsabilidad. Es el momento de tener todos presente el momento que vive el país. Hay que poner el país y sus necesidades por delante de cualquier interés partidista”, ha concluido.

La afirmación choca con la decisión anunciada por JxCat de no votar en el pleno mientras Torra no recupere su acta, y siendo necesarios los votos de JxCat para aprobar las cuentas.

Así, el presidente, que ha pospuesto el Consell Executiu para aprobar el proyecto de finanzas catalanas de las 9.30 a las 15.00, ha explicado que su gabinete aprobará esas cuentas y que después el vicepresidente y conseller de Economía, , las llevará al Parlament para que inicie su trámite parlamentario.

LOS TIEMPOS DE LOS COMICIOS

Ese proyecto de cuentas ya cuenta con la mayoría suficiente para conseguir el aval de la Cámara, ya que los comuns llegaron a un acuerdo con la Consejería de Economía dirigida por los republicanos para sacarlas adelante.

Sin embargo, los Presupuestos tienen que pasar por el trámite parlamentario que se prolongará durante dos meses, es decir, que el debate y la votación final se prevé para el mes de abril.

Será entonces cuando el presidente firme el decreto que convoca los comicios y disuelve el Parlament, y la fecha de las elecciones debe fijarse 54 días después de la publicación de dicho decreto según la Ley Orgánica del (Loreg).

“Es imprescindible volver a dar la palabra a la ciudadanía para renovar el mandato político del 21 de diciembre de 2017. Quiero un país que respete un principio de radicalidad democrática, donde los gobiernos y los parlamentos funcionen a base de mayorías y confianzas, y que cuando estos no se tiene siena siempre los ciudadanos los que decidan las nuevas mayorías y confianzas renovadas”, ha razonado.

Ha subrayado que el presidente escogerá la fecha en la que firma el decreto buscando lo mejor para Catalunya con unas elecciones que tienen que servir “para rehacer el mandato democrático de un país que quiere democracia, justicia y libertad”.

INHABILITACIÓN COMO PRESIDENTE

Pese a las fechas que pueda plantear Torra, también está pendiente que el Tribunal Supremo ratifique en sentencia firme la decisión del (TSJC) que le inhabilita como presidente.

Si eso sucede antes de que convoque elecciones, dejará de ser presidente y los tiempos de los comicios podrían verse modificados: quedaría la incógnita de saber si el Parlamento catalán elige un nuevo jefe del Ejecutivo o si directamente se va a una convocatoria electoral, algo que no dependería del vicepresidente Pere Aragonès, que, aunque asumiera en ese caso las funciones de presidente, no tendría la prerrogativa de convocar comicios.