Ambas organizaciones coincidieron básicamente en el diagnóstico de la crisis y en su valoración de la situación económica, en palabras de Fidalgo, que destacó, igualmente, “las muchas coincidencias sobre las cosas que se pueden hacer a través de la concertación de las actividades de las dos organizaciones, enmarcadas tanto en el diálogo social como en la actividad parlamentaria”.

Por su parte Gaspar Llamazares exigió al Gobierno políticas eficaces que garanticen la creación de empleo de calidad y el apoyo a los sectores ‘más desprotegidos’ ante la situación económica, y un cambio del modelo de desarrollo de la economía. Tanto Llamazares como Fidalgo destacaron la necesidad de superar el modelo basado en la “ficción del ladrillo y el endeudamiento” y apostaron por la inversión en infraestructuras, la formación y la I+D+i.