​UGT demanda al Gobierno que ratifique ya el Protocolo de 2014 al Convenio de sobre el trabajo forzoso de la y que establezca cuanto antes un plan específico de lucha contra la explotación sexual y la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, la forma de trata más invisible, más aceptada y más desatendida. El sindicato subraya la necesidad de revisar el régimen de infracciones para aumentar las sanciones previstas en los casos de vulneración de derechos de los trabajadores y de los derechos fundamentales así como la importancia de penalizar la demanda de servicios de víctimas de trata y explotación, sea cual sea su finalidad. Además, en el contexto de una crisis de refugiados como la actual, reclama que se cumplan los compromisos de reubicación y reasentamiento de personas solicitantes de protección internacional y defienda en las instituciones europeas la necesidad de que todos los estados miembros asuman sus responsabilidades.

En este día Internacional contra la explotación sexual y la trata de mujeres, niñas y niños, la Unión General de Trabajadores reivindica la necesidad de un plan de lucha contra la economía sumergida, el empleo irregular, la explotación laboral y la trata de seres humanos con esta finalidad así como la ratificación por parte de España del Protocolo de 2014 relativo al Convenio de Trabajo Forzoso de la OIT y la revisión del régimen de infracciones y sanciones penales, fiscales y del orden social, para incrementar las sanciones previstas en los casos de vulneración de derechos de los trabajadores y trabajadoras, y de los derechos fundamentales.

El sindicato reclama además la necesidad de penalizar la demanda de servicios de víctimas de trata de seres humanos y de explotación, sea cual sea su finalidad. Todos podemos ser víctimas, pero también cómplices, voluntaria o involuntariamente de la explotación de otros seres humanos.

En un contexto de crisis internacional de refugiados como el actual, UGT quiere recordar que según los datos de ACNUR, en 2015 había en el mundo 21´3 millones de refugiados; de ellos el 51% eran niños y niñas menores de edad y el 49% del total mujeres y niñas. Ese mismo año, el número de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo alcanzó los 65´3 millones.

En el caso de las personas que tratan de alcanzar en 2016, cerca del 50% son mujeres y niños y niñas menores de edad que, en muchos casos, no van acompañados. La posibilidad de ser víctimas de explotación y violencia sexual en el camino hacia Europa, o una vez en el territorio europeo o del trabajo infantil, en el caso de los menores, no es solo un riesgo, sino una realidad documentada por organismos internacionales como ACNUR y la OIT. Las redes de trata y de tráfico de seres humanos aprovechan la situación desesperada de los refugiados y convierten en víctimas a quienes no tienen otra forma de alcanzar el territorio europeo.

Por eso UGT subraya la necesidad urgente de establecer vías seguras para llegar a la Unión Europea para las personas y que España y el resto de estados miembros cumplan urgentemente los compromisos de reubicación y de reasentamiento y la normativa internacional. Sería una forma de evitar que mujeres y niños y niñas que intentan alcanzar el territorio de la Unión, sean víctimas de explotación sexual, de la trata de seres humanos y del trabajo infantil. La inacción de los gobiernos los convierte en cómplices de estas graves violaciones de derechos fundamentales.