​En el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebra mañana sábado, 3 de noviembre, la Unión General de Trabajadores reclama una política específica sobre la discapacidad en las empresas.

Se cumplen ya diez años de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad, pero la realidad es que hay casi 1,5 millones de personas con discapacidad en edad laboral, de las cuales ni 250.000 trabajan, solo el 1,31% de los contratos son con personas con discapacidad y el 91% fueron contrataciones temporales. Y solo el 30% de los contratos se celebraron en empresas ordinarias.

Para UGT, la inclusión laboral de las personas con discapacidad debe ser un compromiso de todos, por lo que el sindicato exige en la negociación colectiva garantizar la normalización de las condiciones de trabajo de las personas con discapacidad; y asegurar la contratación efectiva de estas personas en las empresas ordinarias, cumpliendo con la cuota del 2% en empresas de más de 50 personas en plantilla.

Además, demanda realizar cuantos ajustes razonables sean necesarios para una correcta adaptación del puesto de trabajo en función de las necesidades que presenten los trabajadores con discapacidad; y vigilar especialmente la discapacidad sobrevenida, estableciendo criterios específicos de permanencia en las empresas con entornos laborales accesibles y los ajustes necesarios para su correcta adaptación en el mundo del trabajo.