Ante la llegada a España del barco Aquarius y los dos barcos italianos con 629 personas migrantes y refugiados a bordo, 123 de ellas niños (60 que viajan solos, según los primeros datos del personal a bordo), UNICEF pide que todas las actuaciones de acogida prioricen las necesidades de la infancia.

De los 60 menores (52 niños y 8 niñas) que llegarán solos o no acompañados, 28 proceden de Eritrea, 14 de Sudán, 6 de Guinea , 3 de Malí, 2 de Nigeria, otros 2 de Ghana, 2 más de Guinea-Bissau, y los 3 restantes de Senegal, Gambia y Chad, respectivamente.

A bordo de la embarcación “Dattilo”, de la Guardia Costera italiana, viajan Sidonie y Khadim, dos especialistas contratados por INTERSOS (organización que trabaja con UNICEF en la respuesta en Italia) en el marco de un proyecto financiado por UNICEF. Sidonie es de Camerún y tiene una sólida experiencia en misiones de rescate. Khadim procede de Senegal y trabaja como mediador cultural. Su labor dentro del barco es apoyar en la identificación de los niños no acompañados y otras personas vulnerables, así como proporcionar asesoramiento y apoyo psicosocial a estos niños y distribuir artículos de emergencia.

Además, está trabajando con las autoridades competentes a nivel regional y nacional para realizar recomendaciones concretas de cara a garantizar que las acciones de acogida que se lleven a cabo consideran el interés superior del niño. El objetivo de la organización es que todo el sistema de protección y acogida tenga en cuenta a la infancia y garantice el cumplimiento de sus derechos.

“Estas 629 personas llegan a España tras pasar varios días de incertidumbre en altamar en condiciones difíciles. Las rescataron cuando huían de la pobreza o de los conflictos que asolan sus países. Van a llegar exhaustos, y nos preocupa especialmente el estado en el que pueden encontrarse los niños, los bebés y las mujeres embarazadas”, explica , director ejecutivo de UNICEF Comité Español. “España tiene la oportunidad de realizar una acogida acorde con el enfoque de infancia, que priorice por encima de todo el bienestar de todos y cada uno de los niños que viajan en estos barcos”.

Para ello, UNICEF hace una serie de recomendaciones encaminadas a la protección de los niños que llegan este domingo a , especialmente de quienes viajan solos o no acompañados, por ser los más vulnerables a la trata de personas o la explotación sexual.

Entre estas recomendaciones está el realizar una primera acogida en zonas separadas de los adultos de los niños y niñas no acompañados, de las mujeres con bebés y niños pequeños y de las embarazadas. También se debe garantizar que estos grupos vulnerables son atendidos desde el primer momento por personal y mediadores culturales especializados que sean capaces de evaluar el interés superior del niño, las necesidades específicas de protección internacional o la protección de víctimas de trata.

Asimismo, es fundamental que los niños solos o no acompañados cuenten inmediatamente con servicios de protección y asesoramiento jurídico individualizado en presencia de mediadores culturales. Para los que sí vienen con uno o más adultos, se debe evitar en la medida de lo posible la separación de las familias y de grupos de referencia o de adultos y menores de edad en los que se evidencia un vínculo afectivo, a menos que haya indicios claros de trata de personas u otras situaciones de violencia. En el caso de que se detecten niños víctimas de trata, hay que garantizar su rápida derivación a recursos específicos.

La acogida debe incluir apoyo psicológico y asistencia sanitaria. Los niños deben estar el menor tiempo posible en los centros de primera acogida, y ser derivados a familias acogedoras o a residencias donde puedan normalizar su situación. También ha de garantizarse el acceso a actividades educativas y recreativas. Los permisos de residencia, demandas de asilo y escolarización deberían gestionarse rápidamente cuando estén tutelados por la .