El pasado 16 de marzo el activista guaraní-kaiowá Ládio Verón se reunió con diputados y senadores de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea para explicar la complicada situación que padece el pueblo guaraní-kaiowá, en un encuentro impulsado por , portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Congreso, y por el eurodiputado Xabier Benito. En la tarde de hoy, Rose Meire, de la Brasileña ‘Maloka’, la activista María Victoria Caro y la senadora se han entrevistado con Alexandre Nina y Rafael Mello, ministros consejeros de la . En el encuentro han hecho entrega a los representantes brasileños de un documento que, firmado por 39 diputados y senadores así como por asociaciones de apoyo a las comunidades indígenas de Brasil, solicita formalmente al gobierno de Brasil que demarque los territorios que pertenecen al pueblo guaraní-kaiowá, que viene padeciendo desde las últimas décadas los abusos de multinacionales, terratenientes, latifundistas y del propio gobierno brasileño, interesados en la explotación de los recursos naturales de la zona que ancestralmente ocupa la comunidad indígena.

Los más de 51.000 guaraníes de Brasil viven en tierras que son de interés para los grandes productores de soja y caña de azúcar, que utilizan para producir etanol. Sufren también la presión de la industria ganadera, que aumenta la producción de carne destinada a Europa. La legítima resistencia del pueblo guaraní-kaiowá ante esta explotación se ha traducido en una campaña de represión que ha provocado ya el asesinato de más de 400 indígenas, entre ellos el propio padre de Ládio Verón. El gobierno de Brasil, por su parte, ha mostrado un nulo o escaso interés en acabar con la impunidad con que actúan los escuadrones de la muerte que arman y financian los grandes terratenientes.

Expulsados por la fuerza de sus tierras, privados de los recursos naturales que han garantizado tradicionalmente su existencia, el pueblo guaraní-kaiowá vive una situación desesperada. La esperanza de vida de la comunidad indígena es 20 años menor que la media brasileña y la angustiosa situación que vive cotidianamente se ha traducido, según datos extraoficiales, en más de 1.000 suicidios durante los últimos 20 años. La ONG Survival International describe como miles de familias “en la actualidad, viven hacinadas en territorios diminutos rodeados de enormes plantaciones de caña de azúcar, mientras que otros acampan bajo lonas junto a polvorientas cunetas”.

Los 39 diputados y senadores de Unidos Podemos, que firman el escrito hoy se ha presentado al embajador de Brasil, reclaman la demarcación de los territorios que tradicionalmente han pertenecido a las comunidades indígenas de Brasil. Esta es la única fórmula para garantizar los Derechos Humanos más esenciales de la comunidad indígena de Brasil, protegiéndola de los abusos que proceden de las multinacionales que explotan sus fértiles tierras así como de los terratenientes locales que, con la complicidad u omisión gubernamental, están literalmente masacrando al pueblo guaraní-kaiowá.