Audiencia de Su Santidad el Papa Francisco a los jefes de Estado y de

El día 24, el Papa Francisco recibe en audiencia a los líderes de la UE. Esta visita posee un significado especial ya que el día 25 se celebrará la cumbre informal de la UE para celebrar el 60 aniversario de los Tratados de Roma.

Como antecedentes en el caso de España, cabe destacar la visita a La Moncloa del secretario de Estado de la Santa Sede , , el 14 de octubre de 2016. Asimismo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, fue recibido en el Vaticano por S.S. el Papa Francisco el 15 de abril de 2013.

Cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno de la UE con ocasión del 60 aniversario de la firma de los Tratados de Roma

El día 25 de marzo, el presidente del Gobierno participará en la reunión a 27 en Roma, junto con los otros jefes de Estado y de Gobierno de países de la Unión Europea.

Se trata de una cumbre que se celebrará en dicha ciudad para conmemorar el sexagésimo aniversario de la firma de los Tratados de Roma (Tratado constitutivo de la Comunidad Económica Europea y Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica), el 25 de marzo de 1957. Los Tratados de Roma, junto con el Tratado de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, firmado el 18 de abril de 1951 en , constituyen los textos fundacionales del proyecto de construcción europea.

Está previsto que en la Cumbre de Roma participen los 27 jefes de Estado y de Gobierno, el presidente del , , el presidente del , , el presidente de , , y representantes de las restantes Instituciones y distintos organismos de la Unión.

La Cumbre de Roma dará continuidad al proceso de reflexión sobre el futuro de la Unión Europea iniciado en la Cumbre de , celebrada el pasado 16 de septiembre de 2016. En la Cumbre de Roma, se prevé que los jefes de Estado y de Gobierno adopten una declaración que haga balance de lo conseguido en estos sesenta años de construcción europea y que fije las grandes líneas del futuro del proceso de integración.

Contexto político

La Cumbre de Roma se celebrará en un contexto marcado por la próxima notificación británica de su intención de retirarse de la Unión, las recientes elecciones celebradas en Países Bajos y los próximos procesos electorales en Francia y Alemania.

El pasado 20 de marzo, el anunció que el Reino Unido presentará el próximo 29 del mismo mes la notificación de su voluntad de retirarse de la Unión, de acuerdo con el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea. Este anuncio tuvo lugar después de que el 13 de marzo el aprobara la ley que permite al Gobierno llevar a cabo dicha notificación.

El presidente Tusk anunció en rueda de prensa el 21 pasado de marzo la convocatoria de un Consejo Europeo extraordinario el próximo 29 de abril para adoptar las orientaciones para la negociación del Acuerdo de retirada.

Declaración de Roma

Se prevé la firma de una declaración en la que España ha participado activamente y que recogerá en gran medida los principales elementos de la posición española en el debate sobre el futuro de la Unión Europea.

La dimensión económica

En el ámbito económico, la Unión Europea se ha configurado como una potencia económica de primer orden; es la primera potencia comercial del mundo y es, sobre todo, un bloque con unos niveles de bienestar que no tienen comparación a nivel mundial, tanto por la cobertura de sus sistemas de pensiones, como por sus servicios públicos de salud y educación.

Además de conmemorar el pasado, en Roma los jefes de Estado y de Gobierno hablarán también del futuro. El defiende seguir avanzando en el proyecto europeo, buscando más y mejor integración. Esto pasa, en primer lugar, por actuar de forma decidida para dar respuesta a los asuntos que hoy más preocupan a los ciudadanos. Se trata de las prioridades identificadas en la Cumbre de Bratislava de septiembre del pasado año: desarrollo económico y social, seguridad interior y exterior; y migración y fronteras exteriores. Pasa, también, por ofrecer una visión a largo plazo del proyecto europeo que genere ilusión y confianza. Para ello, el Gobierno de España considera que es necesario seguir trabajando en la profundización de la unión económica y monetaria para asegurar que funcione eficientemente y que sus beneficios lleguen a todos los ciudadanos.