Con la celebración de la XXVI Cumbre hispano-portuguesa se mantiene, la periodicidad anual de este tipo de cumbres que sirven para intensificar los ya de por sí estrechos lazos entre los dos países, trabajar de manera conjunta en áreas de interés mutuo y aunar posiciones en asuntos europeos e internacionales.

En paralelo a la reunión bilateral entre ambos mandatarios, tendrán lugar las reuniones sectoriales a nivel ministerial y de secretarios de Estado. Por parte de España, participarán en las respectivas sectoriales los ministros de Asuntos Exteriores y de Cooperación (acompañado del Secretario de Estado para ), de Defensa, de Interior, de Industria, Energía y Turismo, de Fomento y de Empleo y Seguridad Social. También habrá varias reuniones sectoriales a nivel de secretarios de Estado (Comercio, Medioambiente y Hacienda). Tras estos encuentros se celebrará una reunión plenaria, finalizando la Cumbre con la rueda de prensa de ambos jefes de Gobierno.

Entre los temas más relevantes que se tratarán destacan los esfuerzos nacionales para asegurar la modernización de las respectivas economías, y unas cuentas públicas saneadas que garanticen la estabilidad económica de la Unión Europea. Así mismo, abordarán las medidas que la Unión está llamada a llevar a cabo en un futuro próximo, principalmente en relación a la consecución de una verdadera Unión Bancaria, así como cuantas medidas europeas sean necesarias para acompañar y asegurar el crecimiento y el empleo, especialmente el empleo juvenil.

Respecto a la agenda internacional, los principales temas girarán en torno a la Política Europea de Vecindad en su vertiente sur, la Unión por el Mediterráneo y el Diálogo 5 + 5 (incluyendo la situación en el Sahel) y Oriente Medio, sin olvidar las importantísimas relaciones con Iberoamérica.