El jefe del Ejecutivo español y presidente de turno de la UE, José Luis Rodríguez Zapatero, propuso este miércoles “un gran pacto social” y una “gobernanza seria y exigente” de las políticas económicas para que la Unión sea “protagonista” y no “espectadora” de la globalización.

Zapatero compareció hoy ante el pleno del Parlamento Europeo para presentar el programa diseñado por España para el semestre, y, en un discurso eminentemente económico, se comprometió a impulsar un mercado energético común, un mercado digital europeo, una estrategia común en favor del y una universidad “cada vez más europea”.

Junto a esas cuatro propuestas para lograr una economía sostenible y competitiva, apostó por “mantener los estímulos fiscales hasta que la recuperación sea una realidad” y garantizar que en 2013 se cumplen los compromisos del Pacto de Estabilidad.

“Si no aprovechamos la sinergia que representan sus 500 millones de ciudadanos en lo económico, sus decenas de miles de empresas con capacidad y sus millones de trabajadores, a los que hay que facilitar cada día una mejor formación, no seremos los auténticos protagonistas del futuro en este escenario de la globalización; seremos espectadores, no protagonistas”, manifestó.

Apostó así por “más política económica común” y por “quitar barreras”, objetivos de la Estrategia 2020 que debe diseñarse durante este semestre para sustituir a la Estrategia de Lisboa y que contendrá los compromisos económicos de la UE para los próximos años.

Zapatero subrayó la importancia de la responsabilidad de cada Estado, pero apostó también por dotar a la Comisión Europea de nuevas facultades en esa dirección económica.

En esa Estrategia incluyó además la necesidad de “un gran pacto social” entre empresarios y trabajadores que tradicionalmente ha hecho fuerte a Europa en periodos de debilidad.

En su opinión, ante la grave crisis que atraviesa la Unión, el pacto social puede ser una “gran palanca” para cumplir los objetivos que la UE se proponga.

Zapatero recalcó que se trata de la crisis más grave de los últimos ochenta años e hizo referencia a los ocho nuevos millones de parados, muchos de ellos, reconoció, en España.

Frente a las debilidades europeas, hizo hincapié en las “fortalezas”: la UE representa casi un tercio del PIB mundial, es la principal potencia exportadora, es la segunda potencia en I+D+i y asume casi el 60 por ciento de la ayuda oficial al desarrollo.

En este contexto, se mostró convencido de que “Europa no ganará el liderazgo de la competitividad económica mientras no afronte definitivamente” el mercado energético común y reduzca su elevada dependencia energética (el 59 por ciento).

Abogó además por dar un impulso definitivo a las interconexiones entre los países miembros, que permanecen por debajo de lo esperado, y a las energías renovables.

Como segunda propuesta defendió la inversión en las tecnologías de la información y la comunicación y aseguró que dará pasos hacia un “mercado común digital” para levantar barreras y facilitar el comercio electrónico.

A su juicio, se fortalecerá la propiedad intelectual y se verán resultados a corto plazo, ya que se trata de un sector con gran capacidad de innovación y de crear empleo estable.

Una estrategia común para impulsar el coche eléctrico y el desarrollo del espacio europeo universitario y de investigación han sido sus últimas propuestas para incrementar la competitividad.

HAITÍ

Rodríguez Zapatero defendió el trabajo de Estados Unidos en apoyo de las víctimas del terremoto en Haití y garantizó que la ayuda europea al país “estará a la altura de las circunstancias”.

“Ver helicópteros, ver marines que llevan alimentos, ponen orden y salvan vidas a mí personalmente me parece un hecho a aplaudir”, dijo Zapatero en respuesta a las críticas de algunos eurodiputados al envío masivo de tropas estadounidenses para cooperar en Haití.

Además, Zapatero se mostró a favor de la posible creación de una fuerza rápida europea para intervenir en catástrofes de este tipo, una iniciativa que defienden varios grupos en el Parlamento Europeo. El jefe del Ejecutivo español dedicó sus primeras palabras a la situación en el país caribeño y a la respuesta comunitaria a la catástrofe.

“En pocas ocasiones como en la tragedia de Haití vamos a demostrar nuestro compromiso con lo que sucede en el mundo y en los países que más sufren”, dijo Zapatero a los eurodiputados.

El presidente del Gobierno español explicó que “desde el primer momento” la Presidencia de turno, en coordinación con la Comisión Europea y la jefa de la diplomacia comunitaria, han tratado de dar una respuesta a la catástrofe, que seguirán analizando los ministros de Asuntos Europeos el próximo lunes.

En este sentido, confió en que se aúnen todos los esfuerzos para “poner en marcha una recuperación profunda” en el país y mostró su “convencimiento profundo de que la respuesta de la comunidad internacional es fuerte, solidaria, y de que la UE va estar a la altura de las circunstancias”. “Nos lo exige la sociedad europea y nos los exigen, ante todo, nuestras profundas convicciones”, señaló Zapatero.

El presidente del Gobierno español insistió en que la UE debe mostrar su solidaridad con “un país que sufre, con un pueblo que se desgarra entre la muerte, la destrucción y la violencia después de un pasado de pobreza y también de conflicto”.

INMIGRACIÓN

El jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado hoy que no permitirá que por un “truco” de un Ayuntamiento, en referencia al consistorio de la localidad catalana de Vic, haya personas que queden sin asistencia sanitaria o cuyos hijos no puedan acudir a la escuela.

En la rueda de prensa que ha ofrecido en el Parlamento Europeo tras presentar ante el pleno el programa de la presidencia española de la UE, Zapatero ha sido tajante al rechazar la propuesta de Vic de no permitir el empadronamiento de los inmigrantes en situación irregular.

“El Gobierno de España no va a permitir que se menoscaben los derechos de las personas”, ha insistido Zapatero tras recordar que España luchó durante décadas para que sus emigrantes gozaran de derechos en el extranjero.

su Gobierno, según ha explicado, defiende la inmigración legal y la persecución de quienes trafican con seres humanos, pero “estamos hablando de personas y de derecho inalienables, y el país que presido no va a consentir que por un truco de un ayuntamiento” haya seres humanos y familias que no puedan acceder a los servicios sociales básicos.

Ante el pleno también se ha mostrado firme al responder a un parlamentario que había cuestionado su política de inmigración y había reclamado el cierre de las fronteras europeas.

“Es rotundamente falso que sea partidario de la inmigración masiva, pero sí de respetar masivamente los derechos humanos de todas las personas, vengan de donde vengan”, ha manifestado entre los aplausos de buena parte de la Cámara.

La altura de las naciones se mide no sólo por el poderío económico o militar, “se mide también por el trato y el respeto a los derechos humanos de las personas que vienen a trabajar a nuestra tierra para buscar un futuro que no tienen en la suya”, ha añadido.

Zapatero ha recordado además que en 2025 un 30 por ciento de la población de la UE tendrá más de 65 años y se ha mostrado convencido de que “Europa necesita a medio plazo trabajadores, más allá de la crisis”, para mantener sus sistemas de protección social.

El pacto europeo de inmigración, ha recalcado, incluye el control de fronteras y la cooperación con los países de origen de los inmigrantes como la mejor vía para evitar los flujos masivos, pero también recoge políticas de integración.

Zapatero ha subrayado que hablaba en nombre de un país que conoce el fenómeno de la inmigración (desde 2000 la población española ha aumentado en seis millones de personas) y que también ha vivido el “trago duro y difícil” que supone de la emigración económica.

En la rueda de prensa ha considerado “preocupante” que su defensa de los derechos humanos haya podido llamar la atención en la Cámara, cuando el Parlamento Europeo es baluarte de los derechos fundamentales.

MALTRATO

Por otra parte, Zapatero reafirmó hoy ante el Parlamento Europeo su intención de avanzar en la lucha contra la violencia de género y consideró que el maltrato a las mujeres es “impropio e inasumible” en una sociedad como la europea.

Zapatero, que presentó a los eurodiputados los planes de su semestre al frente de la Unión Europea (UE), recordó que el combate a escala comunitaria de la violencia machista es una de las prioridades para Madrid.

El presidente del Gobierno español subrayó que las sociedades “más avanzadas” son las que logran la igualdad entre hombres y mujeres y las que “son activas y militantes en contra de lo que representa la violencia de género”.

Zapatero trasladó a los parlamentarios su intención de poner en marcha una orden europea de protección que garantice el cumplimiento de las órdenes de alejamiento en todo el territorio comunitario, una de las principales iniciativas contenidas en el programa español en el área de Justicia.