Historia de la Escuela Taurina de Albacete

Para comprender la filosofía de la Escuela Taurina de Albacete es necesario retroceder en su historia 50 años, justo hasta el momento en el que hicieron su aparición en los ruedos los diestros albaceteños , “Pedrés” y “Chicuelo II”.

Sus éxitos artísticos marcaron un antes y un después en la Fiesta Brava de nuestra ciudad, siendo sus fundamentos, modos y maneras de concebir el arte del toreo los que hicieron posible la continuación de grandes figuras de la tauromaquia hasta nuestros días en Albacete. De este modo, las enseñanzas de estos diestros albaceteños se convirtieron en los verdaderos cimientos de esta Escuela Taurina, motivando su nacimiento y creación.

En la década de los 80, bajo el patrocinio del Ayuntamiento, la inició su andadura ejerciendo de profesor en primera instancia el matador de toros Curro Fuentes, al que posteriormente le sucedió el diestro en la época en la que se consolida el Patronato de la .

A continuación, tomaron el relevo los matadores y , encargados de impartir las enseñanzas a todos los alumnos que han pasado por esta Escuela desde ese momento hasta la actualidad.

Federación de Escuelas Taurinas

Según explicaba el asesor general de la Escuela Taurina de Albacete, , uno de los acontecimientos importantes para su desarrollo y consolidación fue la reunión que tuvo lugar el día 29 de enero de 1983 en la sede de la Escuela de Tauromaquia de Madrid, contando con importante representación albaceteña.

Entre los acuerdos suscritos durante este encuentro cabe señalar la declaración de intenciones para la puesta en marcha de la Federación de Escuelas Taurinas, dotando a los aspirantes a torero de los medios técnicos y didácticos necesarios para llevar a cabo el aprendizaje de esta profesión, estableciendo como fundamento básico la colaboración entre todas las Escuelas Taurinas.

Desde este momento, la Escuela de Tauromaquia de Albacete ha participado activamente en la Federación, en relación a la elaboración y legalización de los diferentes Estatutos y Reglamentos conformados hasta la fecha, formando parte de la misma desde el momento de su fundación.

En este sentido, Manuel Ramírez explicaba que lo que en su día fue una , con el tiempo se ha convertido en un organismo Internacional con la incorporación de países como Francia, Portugal, México, Colombia y Perú.

Gracias a esta Federación, los alumnos de la Escuela Taurina de Albacete participan cada temporada en diferentes intercambios. De este modo, se desplazan hasta las Plazas de otras ciudades al tiempo que reciben la visita de alumnos de otras Escuelas, tanto de dentro como de fuera de nuestras fronteras. Sin duda una experiencia enriquecedora que les permite intercambiar experiencias con otros jóvenes que se encuentran en su misma situación y que, al igual que ellos, sueñan con convertirse en primeras figuras del toreo en un futuro no muy lejano.

Consorcio de la Escuela Taurina de Albacete

Sin ningún lugar a dudas, el 30 de mayo de 1988 fue una fecha clave para la consolidación de esta Escuela, ya que en ese año se firmó el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Albacete y la Diputación Provincial que propició la creación y financiación del Consorcio de la Escuela de Tauromaquia de Albacete.

Con una financiación inicial de 4,5 millones de pesetas por parte de cada institución, este convenio permitió la elaboración y legalización de los Estatutos correspondientes, Reglamento de Funcionamiento Interno y otras normas necesarias para su desarrollo.

Dotar a la Fiesta Nacional de los soportes técnicos y didácticos que precisa como arte, así como impartir enseñanzas de carácter cultural y profesional para que los aspirantes a torero que no triunfen puedan adquirir la formación necesaria para el desarrollo de una actividad útil dentro de la sociedad, son algunos de los objetivos que se recogen en este convenio.

Entre sus estipulaciones se incluye además el compromiso del consistorio albaceteño de facilitar los locales para el desarrollo de la actividad docente, así como la aportación de los útiles que requiere una Escuela de Tauromaquia, con independencia de la cesión o donación de otros bienes.

En la actualidad, la alcaldesa de Albacete ha delegado la presidencia de este Consorcio en el concejal de Asuntos Taurinos, Rafael López Cabezuelo, mientras que la vicepresidencia está en manos del Presidente de la Diputación Provincial.

Según apuntaba López Cabezuelo, este convenio ha servido de ejemplo para muchas Escuelas Taurinas de España, al exigir en el pliego de adjudicación de la Plaza de Toros de Albacete a los licitantes, la presentación de mejoras para la Escuela de Tauromaquia de la ciudad. Iniciativas encaminadas a garantizar el buen funcionamiento de la misma, contribuyendo de manera especial a la proyección profesional de sus alumnos.

Una aportación material y económica muy importante que se suma a la realizada por las instituciones que conforman el Consorcio, incrementando considerablemente el número de actividades realizadas. “Esta es una de las claves de nuestro éxito, siendo la de Albacete una de las pocas de España con aportación institucional y privada”, añadía.

Serolo colabora con la Escuela Taurina con seis clases prácticas, siete novilladas y 80 vacas

La formación que reciben los alumnos en la Escuela de Tauromaquia de Albacete consiste en clases prácticas, teóricas, tentaderos en el campo, participación en diferentes festivales, certámenes así como en intercambios impulsados por la .

Durante la presente temporada, sus alumnos han participado con gran éxito en las clases prácticas, indultándose incluso dos novillos.

De este modo, durante el mes de marzo, han lidiado en la Plaza de Toros de Albacete añojos de las ganaderías de y José Ignacio Rodríguez de Salamanca.

Además, en el mes de abril, han disfrutado de las seis clases prácticas organizadas por Serolo, la empresa taurina encargada de la Plaza de Toros albaceteña, tal y como se establece en el pliego de adjudicación. En este sentido cabe destacar que su colaboración con la Escuela de Tauromaquia de Albacete se completa con la aportación de 80 vacas y la celebración de siete novilladas para sus alumnos. Una ayuda privada que se suma a la institucional, contribuyendo de manera considerable al desarrollo y buen funcionamiento de esta Escuela.

En relación a los intercambios previstos para esta temporada, cabe recordar que este año se desplazarán hasta las Plazas de Villafranca de Xira, Valencia, Salamanca, Portugal, Nimes y Madrid, entre otras, con el objetivo de enriquecer su formación didáctica-taurina. Además, durante este curso recibirán la visita de los alumnos de las Escuelas Taurinas de Badajoz, Valencia, Málaga y Nimes. Como viene siendo habitual, la tradicional clase magistral con matadores de otras generaciones tendrá lugar el próximo mes de octubre.

Presupuesto actual

El presupuesto que el Consorcio destina a la Escuela Taurina de Albacete se ha ido incrementando con los años hasta alcanzar los 230.000 euros actuales.

Una cantidad importante a la que debemos sumar la aportación que realiza la empresa taurina Serolo, así como las subvenciones que recibe por su participación en diferentes festejos de la provincia, cifrados en 4.500 euros cada uno de ellos, convirtiéndose en una privilegiada, ya que “ninguna otra Escuela del país cuenta con este presupuesto”, según López Cabezuelo.

Un espejo en el que mirarse

En este sentido, el asesor general, Manuel Ramírez, apuntaba que “somos la envidia del resto de Escuelas del país porque los alumnos pueden torear mucho”. En su opinión, “muy pocos novilleros con caballos podrían decir que están en los mismos niveles que nosotros”.

De este modo, en relación a las actividades en las que han participado los alumnos desde la puesta en marcha de la Escuela hasta la actualidad, Manuel Ramírez señalaba que el desarrollo de las mismas siempre ha dependido del presupuesto correspondiente para cada temporada.

El asesor general hacía referencia a la memoria de los últimos 10 años de la Escuela para señalar que han toreado de media entre 110 y 120 vacas en tentaderos y han participado en 45 festejos cada curso, tanto en Albacete como fuera de la provincia, gracias a los intercambios impulsados desde la Federación Internacional, convirtiéndose “en una de las mejores de España”.

A pesar del prestigio con el que cuenta la Escuela de Tauromaquia de Albacete, Manuel Ramírez apuntaba que “siempre hay aspectos que mejorar, sobre todo en el campo pedagógico-taurino”.

En este sentido señalaba que en estos momentos están trabajando para elaborar un nuevo material de trabajo sobre los fundamentos y conceptos de la Fiesta.

Sin lugar a dudas, la Escuela Taurina de Albacete se ha convertido en un auténtico espejo en el que mirarse, sobre todo por la calidad de sus enseñanzas, su funcionamiento y el presupuesto institucional y privado del que disfruta, así como por el papel tan importante que desempeña el equipo de profesionales que está al frente de la misma, muchos de ellos casi desde sus orígenes.

Este es el caso del matador de toros Sebastián Cortés, quien se incorporó a la Escuela Taurina de Albacete en 1986 en calidad de profesor, para convertirse un año después en el director de la misma, manteniendo estas responsabilidades hasta la actualidad con gran orgullo y satisfacción.

Sebastián Cortés hacía referencia a los cambios y mejoras que se han producido en esta Escuela en los últimos años, destacando el papel que desempeña el Consorcio y la empresa adjudicataria de la Plaza de Toros para el buen funcionamiento de la misma.

En este sentido apuntaba que “nuestro mayor logro y satisfacción ha sido conseguir que muchos de los alumnos que han pasado por esta Escuela brillen con luz propia en el panorama taurino”.

En relación a la metodología de trabajo que llevan a cabo en la Escuela Taurina de Albacete, Sebastián Cortés señalaba que “nuestro objetivo es formarlos como toreros pero también como hombres”.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los alumnos que llegan a la Escuela no saben coger una muleta ni un capote, lo primero que les enseñan es el manejo de los trastos. A continuación, aprenden a torear de salón y comienzan a participar en tentaderos en el campo para ver cómo se desenvuelven delante del animal.

Finalmente, los alumnos se incorporan en diferentes novilladas antes de debutar con caballos, finalizando así su paso por esta Escuela.

“Sin la Escuela muchos de ellos no podrían realizar las actividades que ofrece este centro, ya que es el único trampolín que existe en estos momentos para los aspirantes a torero”, añadía.

De torero a profesor

Después de 14 años como matador de toros, Antonio Rojas llegó a la Escuela de Tauromaquia de Albacete como profesor de la misma en el año 1988, cuatro años después de abandonar su carrera profesional, y tras pasar por la Escuela de Tarazona de La Mancha.

Durante la entrevista concedida al Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca, Antonio Rojas recordaba estos inicios con mucho cariño, destacando las facilidades que ofrece esta Escuela a todos sus alumnos. Su alto nivel de calidad artística y su concepto de la pedagogía-taurina se ha convertido en uno de los mayores atractivos de la Escuela Taurina de Albacete.

Según señalaba, gracias al trabajo que realizan en este centro, los alumnos no sólo reciben formación como toreros en todos sus niveles y categorías, sino que también se forman como personas en un ambiente muy sano donde la solidaridad y el compañerismo son las notas dominantes. “Como por desgracia no todos pueden triunfar en el mundo del toro, esperamos que por lo menos cuando salgan de esta Escuela sean unos grandes aficionados taurinos y sobre todo unas personas formales y respetuosas”, añadía.

En la actualidad, junto con Sebastián Cortés, imparte enseñanzas a 50 alumnos, de entre 12 y 19 años de edad, siendo las clases prácticas con añojos una de las actividades más productivas que están realizando en estos momentos a la hora de prepararlos para las novilladas sin caballos.

El Reglamento Interno de Funcionamiento de esta Escuela determina sus derechos y obligaciones

Según establece el Reglamento Interno de Funcionamiento de la Escuela de Tauromaquia de Albacete, está obligada a impartir enseñanzas teóricas y prácticas a sus alumnos a través de personal cualificado relacionado con diferentes suertes del toreo, ofreciendo una formación cultural, profesional, deportiva y humana que les permita desarrollar una actividad útil a la sociedad cuando abandonen la Escuela.

Se trata de un centro público y abierto a todos aquellos que quieran convertirse en toreros en cualquiera de sus niveles y categorías, que además contribuye a la promoción de la Fiesta Nacional a través de la búsqueda de nuevos valores que velen por su permanencia y pureza, dotando a los aspirantes de los soportes técnicos y didácticos necesarios. Para crear en la sociedad un clima de atención y apoyo a la Escuela y fomentar la afición taurina entre la población, deberán desarrollar diferentes actividades, en colaboración con las Instituciones Públicas y privadas relacionadas con el mundo del toro. Los alumnos deberán tener entre 10 y 18 años de edad, con algunas excepciones, y demostrar mediante un certificado médico que no padecen ninguna enfermedad ni defecto físico que le impida el desempeño de las actividades que tiene la Escuela como objetivos. Además, si están en edad escolar deberán presentar obligatoriamente la acreditación que verifique la matriculación en el Centro de Enseñanza correspondiente. Perderán la condición de alumnos aquellos que falten de manera injustificada 5 veces al trimestre, ejerzan la profesión por su cuenta y riesgo o bajo dependencia de apoderado, o demuestren falta de atención al profesorado, de disciplina o compañerismo durante las clases.

Toreros y subalternos de renombre

En relación al momento actual por el que atraviesa el mundo de los toros, y más concretamente la situación en la que se encuentran aquellos que comienzan a forjarse su carrera profesional dando sus primeros pasos en la Escuela Taurina de Albacete, Rafael López Cabezuelo señalaba que “parten con la ventaja de aprender la técnica y poder practicar, sin embargo lo cierto es que la mayoría de los que debutan con caballos tienen un parón que a muchos les resulta imposible superar”.

A pesar de esto señalaba que en Albacete casi todos los años se realizan debut con caballos y alternativas. En este sentido hacía referencia a Rubén Pinar, , o , las últimas alternativas que se han tomado en Albacete, recordando que la mayoría de ellos están actualmente en Ferias importantes compartiendo cartel con grandes figuras del toreo. “Muy pocas Escuelas se pueden permitir aportar tantos matadores de toros con alternativa al escalafón como la de Albacete”, añadía.

En su opinión, la existencia de esta Escuela no sólo es importante para los aspirantes a torero, también para la propia ciudad a la hora de mantener viva la tradición taurina y llevar el nombre de Albacete por todos los rincones de la mano de matadores y subalternos de la tierra.

Desde su creación han pasado por esta Escuela diestros como , Manuel de Paz, , Manuel Amador, , Sergio Martínez, , Antón Cortés, , , Miguel Tendero, Rubén Pinar, Sergio Serrano o Juan Luis Rodríguez, entre otros. En este periodo también han debutado con caballos un número indeterminado de alumnos, conformando la casi totalidad de la cantera de subalternos de Albacete y acompañando a primeras figuras del toreo como .

“Quiero ser torero”

Los alumnos se han convertido en la esencia de esta Escuela, es el ingrediente imprescindible para asegurar su continuidad y prestigio, ya que sin ellos la Escuela Taurina de Albacete no tendría ningún sentido.

En la actualidad, cuenta con 50 alumnos, auténticos luchadores que trabajan con ilusión y entusiasmo para hacer realidad sus sueños, sabiendo que sin la ayuda que les brinda esta Escuela, tanto desde el punto de vista económico como didáctico-taurino, sus aspiraciones no podrían materializarse.

Todos ellos coinciden a la hora de señalar que sintieron la llamada del mundo del toro desde edades muy tempranas, al ponerse delante de un becerro el día de su comunión como Mario o bien por la influencia que ha supuesto en su vida tener un padre banderillero, como Lucía, una de las dos chicas que forman parte de esta Escuela.

En la Plaza de Toros de Albacete entrenan los lunes, miércoles y viernes, en horario de tarde, para permitir que asistan a sus clases los que todavía continúan compaginando sus estudios académicos con sus aspiraciones a torero.

Al margen de las posibilidades profesionales que les ofrece esta Escuela Taurina albaceteña, lo que más valoran sus alumnos es la convivencia con el resto de compañeros y profesores, a los que consideran ya como su segunda familia.