Raíces ganaderas

Siendo muy joven, Samuel Flores abandonó sus estudios de Económicas para hacerse cargo en 1967 de la empresa agropecuaria familiar, una vez que la ganadería comenzó a decaer a consecuencia de la ancianidad de su tío abuelo.

Unos comienzos duros que superó con ilusión y tomando decisiones complicadas, sacrificando incluso la totalidad de la camada para no manchar el nombre del hierro, hasta encontrar de nuevo la simiente en las reatas o canteras que tradicionalmente han ligado con esta ganadería.

En 1970, el ganadero albaceteño se casó con Lili y es padre de tres hijos, , Samuel y Carlos, de los que se siente muy orgulloso, así como de sus nietos, destacando el apoyo familiar que recibe para sacar adelante todos los proyectos empresariales.

Pertenece a la octava generación de una familia de ganaderos manchegos que empezó su labor hace más de 200 años con un lote de ganado de casta Jijona, una de las cuatro castas fundacionales. Aunque la pureza de la casta Jijona ha ido desapareciendo, todavía se conserva en ganaderías actuales como en la que se anuncia con el nombre de su madre, , con el hierro de la “F”.

Recientemente “Los Samueles” han obtenido denominación de encaste propio con el nombre de “Samuel Flores”, otorgado por el .

Luces y sombras

La actual ganadería de Samuel Flores sin duda es la representación más viva del toro ibarreño, fijado por Eduardo Ibarra en 1882 al comprar parte de la ganadería a Joaquín Murube, de tronco Vistahermosa, y hacer una excelente selección.

En 1903, Ibarra vendió la mitad a Fernando Parladé, quien mantuvo poco tiempo la ganadería, con sólo dos camadas a su nombre, desprendiéndose pronto de la mayor parte, adquirida por Gamero Cívico, quien la sorteó posteriormente en cuatro lotes.

Uno de ellos fue comprado por la familia de Samuel Flores en 1926, a nombre de Samuel Hermanos en Palma del Río, Sevilla.

En 1967, con tan sólo 22 años de edad, Samuel Flores se hizo cargo de la ganadería brava familiar. Un reto que supuso una gran responsabilidad para el ganadero albaceteño.

A pesar de que sostiene que “me prepararon para esto desde niño y estaba muy enterado de lo que suponía la administración del patrimonio agropecuario”, sus comienzos al frente de la ganadería fueron complicados. “Los Samueles contaban con un maravilloso pasado, pero el presente no era bueno”, añadía.

Samuel Flores recordaba que a partir de 1967 los sementales empezaron a dar resultados negativos y la ganadería comenzó a desviarse en su comportamiento en las plazas, por lo que dejó de asistir a las corridas como espectador y como ganadero.

A partir de ese momento, se dedicó a trabajar en el campo e incluso tuvo que sacrificar muchas vacas para devolver a “Los Samueles” su buen nombre. En este sentido apuntaba que “no opté por la solución más fácil” porque “lo más importante era no perder el encaste de la ganadería”.

Para ello espero muchos años hasta encontrar de nuevo la veta dentro de su propio encaste, consiguiendo que en la actualidad esté considerado como el más representativo del toro ibarreño. “Una tarea difícil, dura y larga”, añadía.

En 1971 “Los Samueles” lidiaron una corrida en Madrid en la que Curro Rivera salió por la Puerta Grande. En 1978 se mantuvo lidiando las corridas de Asprona en Albacete, aprovechando que eran televisadas, para recordarle a la afición que “Los Samueles” seguían vivos. También ese mismo año estuvo en Madrid, y en 1979 en la Beneficencia, protagonizando a partir de este momento tardes históricas en las plazas más importantes.

Representación más viva del toro ibarreño

Samuel Flores señalaba que las características morfológicas de esta ganadería están muy bien definidas. En este sentido apuntaba que son toros con gran esqueleto, mucha cara, pitones blancos y recios por la cepa, con gran badana, penca del rabo hendida, ancho de sienes y frente rizada, muy aleonada, bajo de estatura, de manos cortas y largo de cuello, lo que resulta muy agradable para el torero.

Cualidades que se unen a sus peculiaridades propias de carácter, nobleza y capacidad para irse creciendo durante la lidia, convirtiendo a “Los Samueles” en una ganadería que impone un gran respeto tanto al público como a los toreros que tienen la suerte de demostrar su arte y valía delante de un toro de estas características, sin olvidar que gracias a esta familia de ganaderos se ha conservado la pureza ibarreña y su nombre al no cruzar con ninguna otra sangre.

Los Premios Taurinos “Samueles” se institucionalizan en 2006 en honor a Samuel Flores y su ganadería

El pasado año 2006, el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca institucionalizó los afamados Premios Taurinos “Samueles”, en honor al ganadero albaceteño y su ganadería “Los Samueles”: la representación más viva del toro ibarreño.

Unos galardones de reconocido prestigio nacional e internacional que pasean el nombre de Albacete por todos los rincones del mundo, con el objetivo de defender la Fiesta Brava y premiar el oficio, la entrega, el valor y el arte de aquellos profesionales que se dedican a este mundo, ensalzando la Feria de Albacete, los festejos que se celebran en su plaza de toros durante el mes de septiembre, así como la ciudad en su conjunto.

Este año, y coincidiendo con la celebración del III Centenario de la Confirmación de la Feria de Albacete, los Samueles alcanzarán su V edición y, como viene siendo habitual, una vez finalizados los festejos taurinos, los miembros del jurado de los Samueles se reunirán para deliberar las mejores faenas distribuidas en cuatro categorías: Premio A la faena más completa, Al toro más bravo, A la mejor suerte de varas y A la mejor faena realizada por un subalterno.

En este sentido, Samuel Flores, presidente de honor de estos Premios Taurinos, se mostraba muy orgulloso e ilusionado de que estos galardones lleven su nombre, al considerar que es una motivación personal y una excelente manera de prestigiar todavía más aún si cabe la Feria Taurina de Albacete. En su opinión, “Los Samueles” están teniendo una repercusión internacional muy notable, con un gran futuro por delante, contando en estos momentos con un gran prestigio entre los diferentes premios que se entregan dentro de la Fiesta Brava.

Ganadería de grandes toreros

“Los Samueles” están considerados una ganadería de grandes toreros, siendo la preferida de desde que tomó la alternativa en 1944 en La Coruña con un toro de nombre “Cuenco”. También tomaron la alternativa con “Los Samueles” toreros como “El Cordobés”, cortando dos orejas y el rabo al toro “Berlinés” en 1963, o de “El Viti” en 1966.

Una lista interminable en la que también aparecen primeras figuras como Antonio Ordóñez, Antoñete, Paco Camino, , y más recientemente Enrique Ponce, a quien Samuel Flores describe como el “emperador del toreo”.

Además, el hierro del ganadero albaceteño es el que ha lidiado en más ocasiones la corrida de la Beneficencia de Madrid, la de mayor categoría y prestigio del panorama taurino. Estas corridas, para Samuel Flores mantienen su importancia, pero según sostiene “han perdido el sabor especial de los primeros años, al haber delegado toda la responsabilidad en las empresas taurinas, desprendiéndose así de su caché original”.

Cantera de sementales

Según señalaba Samuel Flores, para que una ganadería sea de calidad necesita contar con buenos sementales. “El semental estrella hay que buscarlo y tener la suerte de encontrarlo”, añadía.

En este sentido apuntaba que después de varios años de lucha contra el problema sanitario derivado del contacto con las especies silvestres, el ganadero ha logrado sanearla y obtener la “carta verde”, aunque para ello haya tenido que sacrificar muchas vacas.

Una vez saneada su ganadería, encontró un semental, de nombre “Azucena”, con excelentes resultados hasta la fecha, destacando que uno de sus hijos incluso recibió el Premio Taurino Samueles “Al toro más bravo” en la feria de Albacete del año 2007. A pesar de que murió el pasado año 2007, Samuel Flores conserva semen congelado de este toro para la inseminación artificial, aunque hasta la fecha no ha sido necesario utilizarlo.

Otros de los sementales claves para el éxito de esta ganadería han sido “Treinta y cuatro” y “Naviero”.

Para mantener la pureza ibarreña Samuel Flores señalaba que “hay que tener la afición y la responsabilidad necesaria como ganadero para luchar cuando vienen tiempos malos”. En su opinión, la paciencia ha sido la clave para encontrar de nuevo la línea adecuada de los sementales y poner a “Los Samueles” en el lugar que se merecen.

Últimas temporadas

En relación a las pasadas temporadas taurinas, Samuel Flores señalaba que ha lidiado muy poco debido al problema sanitario que sufrió su ganadería hace unos años. Un golpe muy duro para el ganadero albaceteño que le privó de estar en un elevado número de plazas durante un tiempo.

Para solucionar este problema y apoyar el encaste de “Los Samueles”, la Facultad de Veterinaria de Madrid llevó a cabo un estudio para detectar en sangre la enfermedad de la ganadería, utilizando un reactivo químico para diagnosticar la tuberculosis y la paratuberculosis.

Hasta que se consiguió el saneamiento de la ganadería y la “carta verde”, de las 350 vacas con las que contaba Samuel Flores, “un número ideal para un ganadero”, se quedó tan sólo con la mitad.

A pesar de ello, la calidad ha estado siempre presente en las corridas lidiadas por “Los Samueles” en los últimos años, protagonizando tardes memorables en importantes plazas.

En este sentido, hacía referencia a tres corridas lidiadas por Enrique Ponce con toros de su ganadería. La que tuvo lugar el pasado año 2008 en Dax, en la que cortó cuatro orejas, la corrida de 2009 en Francia, donde cortó tres, y finalmente la que el diestro valenciano ha lidiado este año en Nimes, demostrando una vez más que es el “emperador del toreo”, con faenas memorables.

Feria de Albacete 2010

Con motivo de la celebración del III Centenario de la Confirmación de la Feria de Albacete, que se conmemora este año, el ganadero albaceteño ha manifestado su intención de estar presente en una corrida con sus “Samueles”.

Una manera especial de contribuir a esta efemérides al tiempo que regala a la afición albaceteña la posibilidad de disfrutar de una buena tarde de toros de la mano de una de las ganaderías más prestigiosas del panorama taurino actual. Para ello, el ganadero ha tenido que renunciar a propuestas interesantes en plazas de primera al considerar que su presencia en Albacete era prioritaria.

En este sentido, Samuel Flores señalaba que espera volver a repetir la tarde histórica que protagonizó cuando lidió en la Feria Taurina de Albacete el pasado año 2007. “Creo que tengo una corrida digna en presentación y con la nota genética suficiente para que sea todo un éxito”, añadía.

Referente cinegético

En la finca “El Palomar”, mitad monte, mitad dehesa, podemos encontrar junto a los toros bravos de su famosa ganadería “Los Samueles” gran variedad de especies animales, así como una mezcla de tierras de cultivo, pastos y las serretas, pobladas de monte mediterráneo.

Favorecido por un impresionante lago artificial desde hace más de 20 años, en este ecosistema anidan especies protegidas como el Águila Real, Gran Duque o el Búho Real, además de ánades y otras especies cinegéticas como el venado y la perdiz, de la que se organizan cacerías para grupos de todo el mundo. La caza mayor de “El Palomar” ha sido introducida por la familia Flores desde hace más de 40 años, repoblándose la finca de ciervos, muflones, corzos y cabras hispánicas.

En la actualidad, está considerada como una de las más importantes de España dentro del sector cinegético, habiendo batido el récord nacional de venado en tres ocasiones consecutivas. Dos de ellos a manos de Su Majestad el Rey , en 1988, con un venado de 216,88 puntos que se mantuvo imbatible durante 12 años, y en el 2000, mientras que el tercer y actual récord lo obtuvo en 2005, con un venado de casi 230 puntos. Una puntuación que hasta la fecha es la más alta de España en esta modalidad, consiguiéndose todos estos triunfos con venado autóctono español.

Un paraíso hasta hace diez años también para el lince, desaparecido a pesar de los enormes esfuerzos realizados por el ganadero albaceteño para mantener esta especie en su finca. “He sido un defensor del lince; desde niño en los años 60 he intentado criarlo en cautividad”, añadía.

A pesar de la complicada situación de este animal, Samuel Flores tiene la esperanza de que finalmente se pueda recuperar.

La yeguada de pura Raza Española de “El Palomar” ha conseguido importantes triunfos nacionales

Desde el pasado año 2005, Samuel Flores trasladó, desde la finca “Los Alarcones” en hasta “El Palomar”, una yeguada de pura Raza Española adquirida en 1970 de las ganaderías de Fernández Daza y Marqués de Borja, en Extremadura.

Hasta este momento, no había recibido una dedicación intensiva, ya que sólo perseguían conseguir buenos sementales para venderlos posteriormente. Desde que la yeguada llegó a “El Palomar”, su hijo Samuel construyó nuevas cuadras, llevó a cabo un estudio de la alimentación y compró nuevos sementales, impulsando considerablemente esta actividad. En la yeguada existen dos líneas: por un lado, la de cerrao en bocao, más cartujano, más puro, pero también más pequeño de lo que fueron los comienzos del caballo español; mientras que la otra línea, más abierta a la demanda del mercado, se inclina hacia caballos de mayor tamaño.

Fruto del excelente trabajo realizado hasta la fecha son los importantes triunfos conseguidos a nivel nacional en diferentes concursos por la yeguada de pura Raza Española de “El Palomar”, desde el pasado año 2007 hasta la actualidad.

A pesar de que la yeguada española no está atravesando un buen momento desde el punto de vista empresarial, Samuel Flores apuntaba que van a continuar manteniendo la pureza y apostando por esta actividad, adquiriendo recientemente un lote de yeguas inglesas para empezar a criar caballos anglo-hispanos, idóneos para el rejoneo y el polo.

Un ganadero que predica con el ejemplo

Consciente de la situación crítica que atraviesa el campo en estos momentos desde el punto de vista económico-empresarial, el ganadero Samuel Flores está reestructurando todas sus explotaciones, sembrando sólo las mejores tierras, reduciendo maquinaria y apostando por las energías renovables.

Entre los proyectos de de-sarrollo rural sostenible destacan aquellos encaminados a mantener el valor del patrimonio del campo mediante la evolución y transformación de gran parte de sus producciones.

En este sentido explicaba que su ganadería de carne de vacuno de las dehesas de Sierra Morena y su ganado cabrío de pura raza, “Las cabras de Flores”, han sido declaradas como ecológicas. Un distintivo que también ha recibido el olivar que hay en una finca de la madre del ganadero albaceteño.

Según apuntaba Samuel Flores, “intento ir por delante y ser previsor para mantener estas explotaciones vivas porque no soy capaz de dejar morir una finca, porque ver un campo abandonado es como mirar a un animal agonizante”.

En relación a los proyectos relacionados con las energías alternativas, el ganadero destacaba la puesta en marcha de un parque de energía solar fotovoltaica de 2 megavatios, así como la futura producción de biomasa dentro de tres o cuatro años.

Además, Samuel Flores ha participado de forma importante en la puesta en marcha de una almazara en Alcaraz, donde se produce aceite ecológico procedente de olivares ecológicos de los diferentes socios que forman parte de esta almazara desde el año 2009.

Un proyecto interesante que está dando excelentes resultados hasta la fecha, teniendo en cuenta que Castilla-La Mancha cuenta con unas condiciones climáticas idóneas para este cultivo, incluso mejores que Andalucía.

Como presidente de la Cooperativa , una de las más importantes de España, afincada en Albacete, Samuel valoraba negativamente la situación actual en la que se encuentra el campo, perjudicado considerablemente por la crisis económica.

En este sentido señalaba el cambio que se ha producido en los últimos años, dando como resultado unos productos agrícolas cada vez más desvalorizados. De este modo, mientras la cebada valía 22 de las antiguas pesetas en los años 80, en la actualidad cuesta tan sólo 18. Una situación preocupante que se complica todavía más aún si cabe teniendo en cuenta los elevados costes de producción a los que deben enfrentarse agricultores y ganaderos.

A pesar de que esta Cooperativa goza de una excelente salud, los secaderos de maíz y cebada se están viendo afectados a un mínimo rendimiento, debido principalmente a que los regadíos de intensivo están a punto de desaparecer a consecuencia de la subida de las tarifas eléctricas y las limitaciones impuestas para el riego en el campo.

Una situación que está afectando de manera directa a la agricultura pero que en el caso de esta Cooperativa se está superando con éxito gracias al esfuerzo y el trabajo de sus socios. En este sentido, Samuel Flores señalaba que “no hay que tirar la toalla. Hay que seguir trabajando y luchando para adaptarse a la situación actual y no perder la luz de la esperanza porque vendrán tiempos mejores”.