De esta forma, con estas afirmaciones a preguntas del , ha quedado en entredicho la declaración de la acusada T.C.A. el primer día de la vista con jurado popular que se sigue desde el pasado viernes en la capital alcarreña, en la que se la juzga de un presunto delito de homicidio con la eximente de “legítima defensa”.

T.C.A. declaró el pasado viernes que había dejado el cuchillo en la casa antes de salir a pedir ayuda y que lo llevaba él cuando fue a buscarla, algo que no han reconocido estos tres guardias civiles en su testimonio, sino que han señalado que la acusada les dijo que ella ya portaba el arma al ir a casa de sus padres.

Según han dicho, la procesada les contó que ese 2 de septiembre de 2018 había mantenido una “fuerte discusión” con R.E.M.R. y que cogió el cuchillo de casa y salió huyendo a la de su familia, que vive a cien metros, pero que él la alcanzó y ella le clavó el cuchillo porque la víctima la estaba ahogando.

Tampoco han podido constatar que T.C.A. estuviera en estado de embriaguez cuando ellos la vieron en el centro de salud, contrariamente a lo que parece querer sostener su defensa; no obstante, en lo que hay coincidencia es en que ella les dijo que actuó en defensa propia, y también han reconocido que la acusada presentaba alguna lesión leve y rojeces en el cuello.

Según los agentes, T.C.A., víctima de violencia por malos tratos por parte de la víctima, les relató como la víctima la había agarrado “fuertemente” del cuello y no podía respirar y que le clavó el cuchillo en un acto defensivo para zafarse de él.

Otro de los agentes que ha participado en la vista ha subrayado que en la conversación telefónica que tras los hechos tuvo T.C.A. con la cuñada de la víctima, la acusada le reconoció que si bien en otras ocasiones no se había defendido, esta vez sí lo hizo.

La vista continuará este martes con la declaración pericial y, en principio, no está previsto que se prolongue más allá del jueves