“Estamos desesperados, por eso estamos hormigonando todas las arquetas, con cables incluidos”, ha dicho el alcalde en declaraciones a , consciente de este extremo podría provocar que se elevara el gasto en el caso de tener que realizar alguna avería debido a que obligará a tener que picar para acceder a los cables en el futuro.

En todo caso, aunque esto pueda provocar “un mayor coste para el Ayuntamiento”, no está dispuesto a que los ladrones “se sigan riendo del pueblo”. “Esto es un abuso”.

En el último robo se han llevado otros 600 metros de cable, afectando sobre todo a las urbanizaciones y sin que se haya reconocido ni avistado a ninguna persona.