Un total de siete personas han tenido que ser atendidas, alguna por luxación y mayoritariamente por contusiones, en uno de los encierros por el campo más antiguos de España, el que este miércoles se ha iniciado en la localidad alcarreña de y que se dará por concluido este jueves, una vez que las reses que quedan vivas sean conducidas hasta el Coso.

Cuando restan apenas unas horas para dar por finalizado este encierro, que tiene la particularidad de iniciarse en un día y concluir al día siguiente ya que se desarrolla en varias secuencias, dos de las cuatro reses que se sueltan han muerto y otras dos permanecen en los corrales de San Felipe, a la espera de realizar la bajada por las calles a partir del mediodía hasta llegar a la Plaza de Toros, según han confirmado a fuentes de la organización.

Este encierro, declarado de Interés Turístico Regional, congrega cada año a miles de aficionados al mundo del toro y curiosos que se acercan hasta la localidad alcarreña para ver o participar en el mismo.

Un evento que tiene la particularidad de iniciarse por las calles de la villa desde donde se conducen los toros al campo. Allí descansan en el paraje de la Boquilla hasta que los caballistas los conducen de nuevo, ya de madrugada, a San Felipe, donde han llegado sólo dos de ellos. Desde aquí, los que quedan se conducirán a la Plaza a partir del mediodía.