“Este comportamiento incívico implica un importante gasto que se paga con el dinero de todos y todas las vecinas”, ha recordado el concejal de Mantenimiento Urbano, , quien ha explicado que “la eliminación de la pintura es una tarea compleja y costosa, en recursos humanos y materiales, ya que, además del trabajo de dos operarios, se requiere un tratamiento complejo en que se emplean distintos productos: decapante, quitasombras y quitagrafitis”, según ha informado el Consistorio en una nota de prensa.

El edil ha solicitado la colaboración de la ciudadanía ya que “desde el Ayuntamiento, se trabaja para tener una ciudad limpia, pero el compromiso y la ayuda de todas las personas resulta fundamental para alcanzar este objetivo”. En el caso concreto de las pintadas, el Ayuntamiento aplica desde marzo del año pasado un tratamiento específico en todo tipo de superficies —metal, madera y fachadas— para impedir que la pintura penetre y que facilita su retirada.

Sergio de Luz ha recordado que el pasado año se destinaron más de 300.000 euros en la adquisición de maquinaria y otros materiales. Actualmente, el Ayuntamiento dispone de dos hidrolimpiadoras para limpiar aceras y grafitis, dos barredoras y un camión para la recogida de muebles y “además, se ha aumentado la plantilla con la contratación de nuevo personal”, ha destacado.