La Banda de Música de la Diputación de Guadalajara mostró una parte de su repertorio, el que tiene un carácter más veraniego, en los tres conciertos que ha ofrecido este fin de semana: el viernes en el Palacio Ducal de Cogolludo, el sábado en el antiguo Molino de Almonacid de Zorita y el domingo en el templete del Parque de la Concordia de la capital ante la expectación de un numeroso público.

Bajo la dirección de , la Banda se sumó al ambiente veraniego con nuestros pueblos iniciando la efervescencia veraniega y la capital todavía poblada por quienes apuran sus últimos días antes de vacaciones con un programa que ya se había interpretado con éxito la semana anterior en el Certamen de Bandas de . Así, empezando también con la conocidísima y mil veces versionada “Granada” de (en Almonacid y en la capital) aunque en Cogolludo comenzaron con más ritmo como es el pasodoble de inspiración taurina “Pontones” dedicado por Ferrer Ferrán a y estrenado en 2006; completaron un programa con una parte española con piezas como El intermedio de “El tambor de granaderos”, la conocidísima zarzuela de Ruperto Chapí y la obertura de “Los esclavos felices” del precoz bilbaíno Juan Crisóstomo Arriaga (falleció a los 19 años) compuesta cuando apenas era un adolescente por edad pero no por talento creativo.

Siempre sorprende escuchar a la Banda con un repertorio moderno de musical internacional con incursiones en el pop como la vigorosa “Appalachian overture” del americano Barnes estrenada en 1984 y que curiosamente es muy popular entre las Bandas japonesas, a la se une que selección de la obras interpretada por adaptada para orquesta gracias a los arreglos del japonés Nahoiro Iwai, que pese a su procedencia oriental dedica prácticamente todas sus creaciones a música americana incluidos ritmos latinos; una de las obras más conocidas del holandés como es “” inspirada en el homónino Estado de la Unión se sumó a este bloque musical al que se unió una selección del cuarteto sueco “Abba”, formado en en 1972 y lanzado a la fama y popularidad gracias a su triunfo en Eurovisión 74, y la Suite nº 1 compuesta por el birtánico con raíces bálticas en 1909) originalmente para bandas militares.

Escenario impresionante en Cogolludo con gran ambiente de público en una velada algo fresca en lo climatológico en un concierto culminado con “Granada” de Agustín Lara como propina en una gran interpretación que fue recompensada con calurosos aplausos; por su parte en Almonacid, en una tarde algo más apacible en lo climatológico, gustó mucho el repertorio y la interpretación, que en este caso se cerró con “Can´t take my eyes off you”, una canción de 1967; y lo mismo en La Concordia, donde resonaron por todo el parque las notas de la Banda con un numeroso público que agotó las sillas dispuestas para seguir el Concierto y aplaudió cálidamente la interpretación.