El alcalde de Guadalajara, , va cobrar casi tres millones de euros a los vecinos de la ciudad para compensar a la empresa que gestiona el servicio de agua, privatizado desde el año 2009. “Aunque esta cantidad se va empezar a pagar ahora, concretamente a partir del próximo mes de septiembre, en realidad corresponde el año 2013. Sin embargo, el alcalde no ha querido aflorarla durante todo este tiempo, hasta que han finalizado los procesos electorales que se han sucedido en estos últimos años”, ha asegurado el concejal del Grupo Socialista .

En total, serán 2.923.000 euros los que habrá que pagar, de los que en torno a un millón de euros serán para que la empresa alcance los ingresos que le garantizó al privatizar la gestión del servicio. En efecto, el contrato de adjudicación fijó el consumo mínimo anual de la ciudad en seis millones de metros cúbicos, y otorgó a la empresa el derecho a reclamar al Ayuntamiento una compensación por ingresos no percibidos si el consumo real se queda por debajo.

En realidad, ningún año ha llegado ni de lejos a esa cifra, así que en 2014 se calculó en más de un millón de metros cúbicos el déficit estructural, y desde entonces ya se están pagando más de 650.000 euros anuales para equilibrar las cuentas de la adjudicataria. “Esta circunstancia pone en evidencia que el contrato se hizo pensando en las empresas, y no en los usuarios del servicio. Aunque consumamos menos, al final tenemos que pagar siempre lo mismo. Lo cierto es que en este tipo de contratos por los que han optado el alcalde y el Equipo de no existe un verdadero riesgo para las concesionarias. La única incertidumbre estriba en saber cuánto van a terminar ganando”, ha lamentado el concejal socialista.

“De hecho, se penaliza sobre todo a los ciudadanos que ahorran agua, porque al final tienen que pagar igual que el resto para que la empresa obtenga los ingresos que tiene asegurados por contrato. Por tanto, no es extraño que muchos se pregunten si de verdad merece la pena el esfuerzo”, ha agregado.

La subida de Carnicero

Otra parte del mordisco que Román va a dar al bolsillo de los ciudadanos se debe a la repercusión del incremento de las tarifas que cobra la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) por abastecer a la ciudad de Guadalajara. La subida fue impuesta en ese año 2013 por el ahora vicealcalde, , cuando era presidente de la MAS, y supondrá más de 226.000 euros. Por último, hay que añadir los costes derivados de la revisión del Índice de Precios al Consumo (IPC), que tampoco se aplicaron cuando correspondía y, al igual que el resto de cantidades, tendrán que ir pagándose a partir de ahora, a lo largo de los 17 años que restan de concesión.

Cabeza ha recordado que, al igual que ha ocultado durante tres años la compensación que reclamaba la empresa, Román ya ha recurrido anteriormente a distintas maniobras para enmascarar el encarecimiento que ha experimentado el agua desde que se privatizó la gestión. Sin ir más lejos, en el año 2012, cuando se aplicó una fuerte subida, recurrió a dividir la tarifa en cuatro recibos anuales –en vez de hacerlo solo en tres, como ocurría hasta entonces–, con el fin de presentar cantidades más bajas a los consumidores en cada uno de ellos.

“Lo que estamos comprobando año tras año es que el canon de 15 millones de euros que la empresa pagó al Ayuntamiento nada más obtener la concesión, y que Román se gastó de inmediato, principalmente en granito y asfalto, eran un préstamo encubierto para maquillar su pobre gestión de cara a las elecciones de 2011. Un favor que ahora estamos devolviendo con creces todos los usuarios”, ha concluido el concejal socialista.