En el último eslabón de la “férrea” cadena creativa de la escultura contemporánea española se encuentra Carlos Iglesias Faura, situado a la cabeza de una “prometedora” generación de artistas adictos al metal forjado y comprometidos con el arte abstracto geométrico, ha informado el Ayuntamiento de Guadalajara en nota de prensa.

Gran parte de su acervo tiene por origen la descomposición y el desarrollo del cubo, figura que ha tratado de desentrañar desde muy diversas propuestas que bebían de las fuentes de Chirino y de Rubio Camín e incluso de las figuras imposibles de .

Esa misma dinámica se aprecia en otras series más recientes, en las que enfrenta módulos similares de apariencia desgajada. Una sencilla apuesta, junto a otras de menor escala, que le aproxima a los ejercicios en papel que proponía para los cursos preparatorios de la Bauhaus de Dessau (1927).

Algunas de estas construcciones simétricas, de módulos repetitivos en progresiones inversas, entablan diálogo con otras de , incluida la máquina que preside esta sala de exposiciones temporales que acoge las piezas de Faura.

En estos últimos meses ha rescatado de su imaginario geométrico figuras ya consolidadas, introduciendo en su concepción madera quemada.

La sustitución de la pletina metálica por los listones veteados imprime un sesgo natural, el del fuego de los fogones donde se forjan esas piezas, que remite a la génesis del proceso y mantiene presente y revivido el acto creativo.

La muestra se podrá visitar hasta el 16 de febrero de 2020 con arreglo a los siguientes horarios: martes, sábados, domingos y festivos de 9.30 a 13.30 horas; miércoles, jueves, viernes y sábados de 16:30 a 20:30 horas y el lunes permancerá cerrada.