El término municipal de Brihuega cuenta con una joya de la naturaleza, como son los campos de lavanda. Este cultivo excede las 1.000 hectáreas de plantación, convirtiéndose en un atractivo turístico clave para la población.

La floración se produce durante el mes de julio, ofreciendo una inolvidable experiencia para los sentidos. El estado de la floración solo es posible conocerlo a lo largo del mes de junio, puesto que depende exclusivamente del clima que haya habido en primavera. El punto álgido de la floración puede variar, pudiendo ser en torno a la segunda o tercera semana del mes.