“En once meses y doce reuniones, no hemos avanzado un solo paso. Lactalis-Nestlé está envenenando intencionadamente las relaciones laborales, está alimentando el conflicto e incendiando a la plantilla”, advierte , miembro del comité de empresa y responsable de la sección sindical de CCOO en Lactalis-Nestlé.

“La empresa convocó la reunión de hoy precisamente para seguir negociando, sabiendo que antes, el pasado jueves, ibamos a tener una asamblea con los trabajadores. Y en vista de lo que los trabajadores han decidido -convocar paros parciales de cuatro horas en cada turno los días 21 y 23 de noviembre y 12 y 14 de diciembre-, los directivos dicen que se sienten presionados y que se niegan a negociar si no se desconvocan los paros”

“Sabían que ya habían agotado la paciencia de la plantilla, sabían que después de once meses dando largas y tensando la cuerda, estaban enveneando los ánimos y prendiendo el conflicto. Nosotros, el comité, pensábamos que nos habían convocado hoy para reconducir la situación; pero una vez más -y van doce- han acudido sin ninguna propuesta. Y con la exigencia de que desconvoquemos los paros. Es una actitud vergonzosa e irresponsable”, denuncia Fernández.

“Nosotros no damos por agotada la vía de la negociación. Hoy hemos acudido a negociar. El lunes tenemos una nueva oportunidad en la mediación preceptiva previa a la convocatoria de los paros. Ahí puede la empresa frenar el conflicto. Instamos a la dirección de Lactalis-Nestlé a acudir a la mediación con la voluntad de empezar a construir un acuerdo”

“Tenemos hasta el lunes 20 para negociar. Hay tiempo de sobra para parlizar la huelga, tenemos la mediacion y toda una semana para llegar a un posible acuerdo. “Si nos vemos abocados al conflicto, los cuatro días de paros parciales pueden ser sólo el inicio. Instamos a Lactalis-Nestlé a aprovechar el tiempo. Esta es una empresa más que saneada, que arroja suculentos beneficios y que dispone de una plantilla competente que sustenta esos resultados. Llamamos a la dirección de nuestra empresa a la responsabilidad”, concluye Fernández.

El responsable de CCOO en Lactalis-Nestlé recuerda que desde que en 2007 se produjo la venta-tranferencia de titularidad de Nestlé a la joint venture “Lactalis-Nestlé, los más de 500 trabajadores que integran la plantilla han venido sufriendo una pérdida constante de poder adquisitivo de sus salarios, una degradación de sus condiciones laborales, y la imposición de diferentes escalas salariales para trabajadores con las mismas tareas.

En la actualidad, las relaciones laborales se rige por un Pacto caducado en 2016 y por el convenio estatal de Lácteas (que también está caducado y en proceso de re negociación).

Al finalizar la vigencia del Pacto, el pasado mes de enero, el comité planteó la conveniencia de afrontar la negociación de un convenio colectivo para reordenar las relaciones laborales en la empresa, pero la dirección de Lactalis-Nestlé respondió “con una mera e inaceptable propuesta de subida salarial”.

Tras medio año de negociaciones infructuosas, el comité (UGT, CCOO, CSIF y ) dedicó los meses de verano a confeccionar y redactar una propuesta íntegra de convenio colectivo “con el que dar solución a los múltiples problemas y conflictos que ocasiona la actual situación, además de comenzar a recuperar el poder adquisitivo y avanzar hacia la unificación de tablas mediante la progresiva reducción de las gravísimas diferencias retributivas que implica la existencia de diferentes escalas salariales para retribuir a trabajadores que hacen las mismas tareas”.

Tras comenzar la agitación de la plantilla en respaldo de la propuesta del comité, la empresa aceptó a finales de septiembre comenzar a negociar la propuesta de convenio presentada por los representantes de los trabajadores. Pero en las reuniones mantenidas desde entonces, la dirección de Lactalis-Nestlé sigue eludiendo abordar “las cuestiones más importantes: las subidas salariales; los avances hacia la unificación de las tablas; los pluses; y las licencias o permisos retribuidos”