Con la coordinación de la enfermera , las actividades previstas se desarrollarán hasta el próximo 30 de abril y van dirigidas a concienciar a los usuarios del centro sobre los problemas que provoca la proliferación de los plásticos, los daños que pueden provocar a nuestra salud y la necesidad de reducirlos o eliminarlos en nuestra vida diaria.

Para ello, se han instalado paneles informativos relacionados con la protección del entorno y la reducción de plásticos, se entregarán folletos y se informará a los usuarios con el objetivo de difundir la necesidad de cuidar el entorno, erradicar los plásticos desechables y también para darles a conocer los riesgos que pueden suponer ciertas sustancias presentes en los plásticos o informar sobre los menos nocivos para la salud, ha informado la Junta en un comunicado.

Como señala Carmen Sabroso, estas sustancias “pueden actuar como disruptores endocrinos, alterando el comportamiento de las hormonas y causando daños que podrían transmitirse a las futuras generaciones”. El objetivo es concienciar a la población de la importancia de la sostenibilidad, informar a los usuarios sobre los riesgos para la salud asociados a la utilización de plásticos, promover la eliminación de plásticos desechables y educar en el uso seguro de los plásticos reutilizables.

Para ello se realizarán encuestas individualizadas a los usuarios para estudiar sus hábitos respecto al uso de los plásticos. Con éstas se pretende conocer si suelen exponerlos al sol, calentarlos con el consiguiente riesgo de transferencia de sustancias a la comida o reutilizar botellas, que se degradan con el cloro del agua del grifo. Finalmente, se impartirán sesiones educativas en asociaciones sobre el tema ‘Día de la Tierra. Efectos de la contaminación ambiental en la salud’.

Estas actividades siguen los planteamientos no sólo de las tres ‘erres’, basadas en reducir, reutilizar y reciclar, sino que “incorporarían una cuarta ‘erre’, la de reparar para aumentar la vida útil de los objetos”. Según Sabroso, es necesario cuestionar el planteamiento extendido de “cuesta más arreglar que comprar uno nuevo”. Con esta filosofía actual, insiste, “estamos condenados a vivir en un basurero”.

En las últimas décadas se ha disparado el consumo de plásticos, aumentando la producción mundial de dos millones de toneladas en 1950 a 400 millones en 2015. De los plásticos que se vierten al océano, el 85 por ciento va a parar al fondo marino y el 15 por ciento flota, y en el caso de los microplásticos, son ingeridos por las especies marinas afectando a los peces, las aves y la salud de las personas.

La celebración del Día de la Tierra tiene como objetivo fomentar la armonía con la naturaleza para alcanzar un equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y medioambientales de las generaciones presentes y futuras, concienciando a las personas sobre la necesidad de proteger el medio ambiente, conservar la biodiversidad y hacer un uso responsable de los recursos naturales.