La directora del la Mujer, , ha recordado durante la inauguración de las jornadas que “no solo las madres son víctimas de la violencia de género, también lo son sus hijas e hijos en primera persona, por eso, poder abordar la violencia de género desde la perspectiva de la falta de igualdad de la oportunidades entre mujeres y hombres es esencial para recuperar a estas víctimas”.

Según ha informado en nota de prensa el Gobierno regional, Martínez ha destacado la trascendencia de trabajar de manera preventiva con menores víctimas de violencia de género en su entorno, “porque las personas que han sufrido violencia de género en su infancia tienen altas posibilidades de padecerla en el futuro, bien porque sean potenciales agresores, o bien porque sean mujeres que tengan un alto nivel de tolerancia a este tipo de violencia”.

Para trabajar en ese sentido, se pone en marcha este Plan de Formación junto con el de Castilla-La Mancha, “que tiene como objetivo poner en manos de profesionales instrumentos para abordar de manera eficaz la violencia de género con mujeres y principalmente con sus hijas e hijos ya que son los receptores directos de esta violencia contra sus madres, aunque estos menores no hayan recibido ni un solo golpe. La angustia de la maltratada les produce una elevada inseguridad y confusión que se traduce en diferentes trastornos”, ha puntualizado Martínez.

Guadalajara acoge estas jornadas que se irán convocando en todas las provincias de Castilla-La Mancha y que tienen una continuidad a lo largo de 2018. de la Mujer, según el Gobierno regional, tiene un especial interés en completar esta formación, como vía para prevenir la violencia de género y, para ello, se ha fortalecido el convenio con el Colegio de Psicología, pasando de las 40 horas de formación que se impartían hasta la fecha, a 240 horas.

El coordinador regional del programa de Atención Psicológica a menores víctimas de violencia de género, , ha explicado que la formación que se va a impartir en estas jornadas tiene un prisma más social y antropológico “que va a permitir entender ese origen de la desigualdad para poder generar conciencia no solo en la sociedad, sino en las y los profesionales que trabajan con este tipo de población”.

La intención es, según ha explicado Pablo Nieva, conseguir que se entienda la desigualdad “no de un modo individual, sino a través de un prisma social y cultural, que permita entender la violencia de género más allá de la relación íntima, sino como una realidad que está en todos los modelos y en todas las sociedades y culturas”.

Para ello, el Plan de formación quiere conseguir que los profesionales visibilicen todos los modelos de la identidad de género que están asociados al poder y permiten de alguna forma generar desigualdad y, según ha explicado Pablo Nieva, “permita que se tienda a romper el binarismo entre mujer y hombre porque al final, entender la sociedad de forma binaria es una forma de ejercer el poder”.