La cita es a las 11.00 horas en la zona recreativa de acceso a este paraje natural, desde donde los voluntarios se adentrarán en el bosque a la caza y captura de los brotes de ailanto, ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.

Gracias a la labor de limpieza que se ha llevado a cabo en estos tres últimos años, se ha conseguido aniquilar los ejemplares de mayor porte y tronco y detener el avance de este árbol invasor. “En ese control periódico estriba la importancia de repetir año tras año esta intervención para impedir que el ailanto gane terreno y arrancar de raíz los individuos jóvenes antes de que se hagan más fuertes”, advierte el concejal de , .

De tronco no demasiado grueso, el ailanto puede llegar a alcanzar una altura de casi 30 metros si no se evita su desarrollo. Se reproduce con suma facilidad y es muy resistente a las inclemencias ambientales y la contaminación, por lo que está considerado altamente invasor si termina por asentarse en el territorio.

Durante el primer año tiene una tasa de mortalidad muy baja, “de ahí la necesidad de insistir cada temporada en este empeño para evitar que ponga en peligro la conservación de las especies autóctonas que llevan décadas conviviendo en Valdenazar”, alerta Gaitán.

Ese riesgo es tan evidente que en España está prohibida su plantación en jardines públicos, posesión y comercialización. Y es que el ailanto se reforesta sin problemas en cualquier tipo de terreno y es capaz de romper el equilibrio natural del ecosistema en el que se establece. “Hasta el extremo de convertirse en la única especie del lugar e impedir que otras plantas crezcan con normalidad”, explica el edil de Medio Ambiente.