La presidenta de la Diputación de Guadalajara, , ha firmado hoy un convenio de colaboración con la Delegación de Salud y Bienestar Social de la Junta de Comunidades y las asociaciones Síndrome de Down (ASIDGU) de Guadalajara y Las Encinas, para facilitar la inserción laboral a personas con discapacidad intelectual.

El convenio fue aprobado días atrás por el pleno de la , y se enmarca en los objetivos de la ley de Solidaridad de Castilla-La Mancha que “propugna una política a favor de las personas con discapacidad, la promoción de su desarrollo personal, estilo de vida independiente y su inserción social a través del acceso al empleo”, ha remarcado en el acto de la firma María Antonia Pérez León.

La presidenta de la Diputación Provincial, Pérez León; el delegado de Salud y Bienestar Social, ; así como los presidentes de la Asociación para el Síndrome de Down de Guadalajara, , y de la , , han señalado la importancia que tiene la colaboración institucional y de los colectivos sociales para un mayor aprovechamiento de los recursos existentes, valorando muy positivamente la experiencia acumulada en los últimos años con estos convenios de marcado carácter social y destinados a las personas que más lo necesitan.

El acuerdo prevé la incorporación de tres personas a partir del mes de julio, previa superación de un periodo de prácticas. El contrato tendrá una duración de 24 meses, prorrogables por otro periodo de igual duración. La Diputación aportará este año 19.000 euros para el desarrollo del programa, y renueva así la línea de colaboración con estas tres entidades iniciada en 2008 y finalizada en diciembre del año pasado, una experiencia que se saldó con resultados muy favorables y que ha determinado la renovación del programa. Para ello, la Diputación prevé también la aportación de 57.400 euros para continuar esta iniciativa en las anualidades de 2012 y 2013, destinados al pago de salarios.

La formación teórica previa correrá a cargo de los servicios de integración laboral de cada entidad. A la firma del contrato, se establecerán los tiempos dedicados a formación, horarios, y contenidos, así como los apoyos para el desarrollo de procedimientos de rehabilitación y ajuste personal y social. Para el seguimiento de las distintas fases del proceso, se crea una comisión de seguimiento integrada por representantes de las entidades firmantes del convenio. Cada una de ellas designará un tutor responsable para ocuparse de la actividad formativa del alumno y le prestará los apoyos necesarios para facilitar su proceso de adaptación.