Conforme a la , cuyo borrador fue informado favorablemente por el (CSN), las centrales ya no tendrán que solicitar la renovación tres años antes, sino un año antes del vencimiento de las mismas o, previsiblemente, dos meses después de la aprobación del Plan Integral de Energía y Clima que prepara el Gobierno.

Conforme a la normativa anterior, las centrales nucleares debían solicitar la autorización de renovación tres años antes de la fecha de vencimiento.

La nueva norma publicada en el BOE establece que la solicitud de renovación podrá presentarse cuando el Gobierno haya aprobado su planificación energética contemplada en el Plan Integral de Energía y Clima, en el que establecerá los objetivos de cara a cumplir los compromisos del Acuerdo del Clima de .

El Gobierno justifica la modificación en la conveniencia de que las decisiones relativas a la continuidad de las plantas nucleares puedan plantearse “teniendo en cuenta el contenido de dicha planificación” una vez ponderado el papel que deberá jugar la energía nuclear en el mix.

Para el Gobierno, esto “favorecerá su coherencia con la política energética y redundará en una mayor previsibilidad de las mismas”, señala la Orden Ministerial que establece que las centrales podrán presentar su solicitud de renovación de autorización una vez se disponga de la citada planificación.

Sin embargo, en el caso de que esta planificación no estuviera aprobada dos meses antes de la fecha en que el titular tiene que presentar la Revisión Periódica de Seguridad de la central, el titular podrá presentar la solicitud de una nueva autorización “con ocasión de tal presentación”.

En el caso de Cofrentes (), propiedad 100% de , la autorización de diez años expira el 20 de marzo de 2021, mientras que para Ascó I ( 100%) y II (Endesa 85% e Iberdrola (15%), finaliza el 2 de octubre de 2021. Para Trillo I (Guadalajara), participada por Iberdrola (48%), (34,5%), EDP (15,5%) y Nuclenor (2%), concluye el 17 de noviembre de 2024.

Con esta modificación, las centrales nucleares contarán con más plazo para conocer la planificación energética nacional y optar así o no a pedir una nueva renovación de su licencia.

La propuesta del Gobierno fue informada favorablemente por el pleno del CSN, aunque mantiene el plazo de tres años para que los titulares de las centrales nucleares presenten un conjunto de documentación asociada a la eventual operación a largo plazo.

Se trata del Plan Integrado de Evaluación y Gestión del Envejecimiento (PIEGE); el Suplemento del Estudio de Seguridad (ES); la Revisión de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento (ETF); el estudio del impacto radiológico; las revisión del plan de gestión de residuos radiactivos y combustible gastado Revisión de la Guía de Seguridad GS-1.10.

La revisión de la GS 1.10 incorpora la experiencia internacional en materia de RPS en países de nuestro entorno así como los documentos generados en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) tomando como referencia la Guía de Seguridad SSG-25 ‘Periodic Safety Review for Nuclear Power Plants’, publicada en marzo de 2013.

Y VANDELLÓS.

El pasado 9 de junio, el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital ya concedió más tiempo para la solicitud de la renovación de su licencia de operación a las centrales nucleares () y de Vandellós II (), que eran las que antes expiraban.

En el caso de Almaraz, participada en un 53% por Iberdrola, en un 36% por Endesa y en un 11% por Gas Natural Fenosa, tenía permiso de operación hasta el 8 de junio de 2020, mientras que en la de Vandellós II, en la que Endesa tiene un 72% e Iberdrola un 28% del capital, la caducidad estaba fijada para el 26 de julio de 2020.

Así, con la normativa anterior, estas centrales deberían haber solicitado la autorización de renovación tres años antes de la fecha de vencimiento, esto es, el pasado 8 de junio de 2017 para el caso de Almaraz y el 26 de julio para Vandellós.