Escudero ha realizado este llamamiento durante su participación en Guadalajara, en un desayuno organizado por la ONCE en el que los participantes han tenido que vivir la experiencia de desayunar “a ciegas” porque les han colocado un antifaz con el que han permanecido durante la hora que aproximadamente se ha prolongado. Una iniciativa con la que la organización ha querido hacer partícipes a políticos y empresarios de lo que supone vivir con este tipo de limitaciones.

Una experiencia que el consejero ha compartido con el alcalde de Guadalajara, ; el presidente de la Diputación, ; el subdelegado del Gobierno, , y el delegado de la Junta en esta provincia, , y con los responsables de la ONCE, quienes han agradecido la oportunidad de conocer por un corto espacio de tiempo lo que supone este tipo de limitación visual en su día a día.

“Nos falta todavía mucho para la plena accesibilidad pero la ley está aprobada y en plazo de un año tiene que ver la luz su desarrollo”, ha indicado el titular de Desarrollo Sostenible tras asegurar que para ello se contará claramente con la ONCE a nivel regional y, en este caso, provincial.

Ha aludido a la existencia de la línea específica que hay en materia de accesibilidad y, en este sentido ha asegurado que desde Castilla-La Mancha van a trabajar de manera transversal en el .

En declaraciones a los periodistas, el consejero ha recordado la aprobación, en la pasada legislatura, de leyes “fundamentales” para las personas con discapacidad y específicamente a la que tiene que ver con el acceso con perros guía a espacios públicos y privados; en este aspecto cree que Castilla-La Mancha tiene una de las normativas “mas vanguardistas” a nivel nacional.

Una normativa que según ha manifestado, establece las obligaciones y los derechos de las administraciones con las personas que sufren este tipo de discapacidad visual a la hora de acceder a espacios públicos y privados, muy convencido de que debe avanzarse de manera “mucho más determinante” y “ponerse las pilas” para que así sea, ha apuntado Escudero.

En cuanto a la experiencia del propio desayuno, ha señalado que, le ha puesto ante la evidencia de que muchas veces uno no es “suficientemente consciente de las dificultades” que entrañan hecho que parecen “tan simples” como es el de coger una taza de café o ponerse mantequilla o mermelada en la tostada, y ha reconocido sus propias limitaciones y la vulnerabilidad que él mismo ha sentido.

ROJO ASEGURA QUE CONTARÁ CON LA ONCE PARA LOS PROYECTOS DE ACCESIBILIDAD

Por su parte, el alcalde, Alberto Rojo, quizá uno de los más hábiles en la experiencia de este desayuno a ciegas, ha anunciado el compromiso del Ayuntamiento con la discapacidad visual, asegurando que, a partir de ahora, “no habrá ningún proyecto de remodelación de vías públicas que no cuente con la ONCE” para su ejecución, en alusión a aspectos concretos como la colocación del mobiliario urbano o en aspectos de ocio.

El regidor ha dado su palabra de que estas cuestiones no se quedarán en la iniciativa celebrada este lunes sino que se adoptarán todas las medidas que el Ayuntamiento tenga “en sus mano” con el fin de acometer las decisiones que considere como representante de la “totalidad de la sociedad de Guadalajara”.

Aunque ha afirmado que su idea antes de llegar al desayuno era tratar de hacerse una composición de lugar para ubicarse, al colocarles el antifaz antes de entrar en el salón, ha tenido más dificultades, no obstante ha demostrado ser algo más habilidoso que otros.

Así, el presidente de la Diputación, José Luis Vega, ha reconocido su “agobio”, pero ha mostrado su agradecimiento a la ONCE por haberle dado la oportunidad de participar en este desayudo y se ha comprometido también a que de esta experiencia se lleva “un trabajo para colaborar” con este grupo y tener más en cuenta a todas las personas que sufren algún tipo de discapacidad.

Vega ha admitido que “desde el minuto” en el que se ha puesto el antifaz ha sentido una “sensación de agobio absoluta y lo ha pasado mal”, tras insistir en que las administraciones deben estar con estos colectivos y apoyarles en sus demandas para “hacer una sociedad más inclusiva”.

El subdelegado del Gobierno, Ángel Canales, ha sido, quizá, uno de los más comedidos a la hora de arriesgarse a tomar alguno de los elementos u objetos para desayunar y ha admitido que hasta que uno no se pone en el papel de estas personas es un mundo que cuesta hacerse la idea de las limitaciones que padecen, concienciado para que en cualquier actividad futura se tenga en cuenta cualquier iniciativa que vaya encaminada a mejorar la vida de todos.

Tras participar en este desayuno, algunos de los asistentes han participado también en otra experiencia a ciegas como ha sido la de sopesar las dificultades que sufren las personas con este tipo de discapacidad visual a la hora de tener que realizar algún papeleo en el registro.

Desde la propia organización en Guadalajara, todos sus responsables han puesto en valor este tipo de iniciativas para que las administraciones se “pongan en sus zapatos” y conozcan más minuciosamente y más de cerca sus dificultades.