Así lo ha anunciado la teniente de alcalde y responsable de fiestas en el Ayuntamiento de Guadalajara, , en una comparecencia junto a los dirigentes de la Asociación de Padres de Niños Autistas de la provincia (Apanag), y , quienes han manifestado su satisfacción por la iniciativa.

Será el día 10 de septiembre, de 19.00 a 21.00 horas, cuando los feriantes del recinto ferial y los puestos apagarán las bombillas y la música y lo dejarán prácticamente en silencio como gesto de solidaridad para hacerles más fácil a estos pequeños su participación en estas fiestas durante unas horas.

“Es un gesto pequeño pero de justicia de este equipo de Gobierno que quieres ser sensible con estas personas de capacidades diferentes y trabajar por la igualdad de oportunidades”, ha señalado Simón.

Además, la concejala ha querido dejar claro que se trata tan solo de un punto de partida para seguir colaborando con Apanag a quien “tienden la mano” del Ayuntamiento para seguir a lo largo del año “trabajando de manera conjunta” con otras iniciativas integradoras.

Por su parte, la vicepresidenta ha dado las gracias al Consistorio por una iniciativa que ya se ha puesto en marcha en algún otro municipio de la provincia y de fuera de ella y que supone que muchos de estos pequeños puedan disfrutar de unas atracciones que de otra forma no podrían.

“Con solo ver la sonrisa de dos o tres niños sería suficiente este tipo de iniciativas”, ha indicado visiblemente emocionada ya que es madre también de un niño con espectro autista y para ella, como para otros padres, llevar a su pequeño a las ferias, aunque es una actividad normal, supone “un enorme esfuerzo”.

Martínez ha recordado que estos niños, a veces, para expresarse, patalean, gritan o se autolesionan porque muchos no saben comunicarse de otra manera, de ahí que este tipo de oportunidades sean bien recibidas por ellos y se muestran “encantados”, ha indicado.

“En mi caso no mido el tiempo en cifras sino en sonrisas”, ha precisado tras reconocer que este tipo de actividades no tienen siempre todo el éxito que se quiere pero que todo lo que se consiga “ya es un logro”.

La asociación, que cuando se constituyo solo tenía doce niños y ahora ya atiende a noventa personas; cuenta con un colegio específico para ellos y varias aulas, y su objetivo es seguir creciendo con el apoyo, si es posible, de las administraciones.